Tras el fuerte sismo de 6.2 grados de intensidad que la tarde de este jueves estremeció el Pacífico de Nicaragua, las familias de Managua permanecen en calma y atentas a las recomendaciones de las autoridades que han decretado la Alerta Amarilla en los departamentos de León y Chinandega.

En un breve recorrido, que realizó El 19 Digital, por los barrios Santo Domingo, Los Ángeles y Larreynaga, las familias se mantienen en calma, sentadas en las afueras de sus viviendas y atentas a las informaciones que las autoridades transmiten a través de los medios de comunicación.

En el sector de Los Escombros, en el Barrio Santo Domingo, las familias que habitan en viejos edificios evacuaron rápidamente sus viviendas, pues las estructuras débiles pudieron colapsar por el fuerte sismo.

La joven Jennifer Villalta, habitante del sector, comentó que al momento del sismo se encontraba en su vivienda. “Veníamos bajando las escaleras y una viga casi le cae a uno de los muchachos que vive al fondo. La viga se partió por la mitad, y en ese momento nos salimos a la calle”, relató.

Sara Cruz Alvarado, otra habitante del lugar, comentó que su mamá y su hermana fueron trasladadas al hospital porque el susto que les ocasionó el sismo les alteró la presión y los nervios.

“A mi mamá se la llevaron al hospital ahorita. Nosotros tenemos 35 años de vivir aquí, en ese edificio habitamos 5 familias y en el otro hay como 9 familias más”, informó Alvarado.

Al lugar se hicieron presentes miembros de la Policía Nacional que custodiaban la zona y brindaban acompañamiento a las familias afectadas.

En el barrio Los Ángeles también se constató que decenas de familias están apostadas en las aceras, comentando sobre el sismo, recordando el terremoto de 1972 y los muchos daños que causó en la capital.

Isabel Meléndez, habitante del barrio Los Ángeles, comentó que al momento del sismo se puso nerviosa y solo recordó el terremoto de 1972.

“Del susto ni me podía mover, me quedé como enclochada, pero con la ayuda de mis hijos logramos salir todos afuera, con los niños. Toda la gente salió de sus casas, gracias a Dios todos en calma y no hubo daños materiales ni humanos”, explicó.

“Después del sismo buscamos como poner la radio y la televisión para escuchar las informaciones, además preparamos agua, candelas, fósforos y aquí estamos todos reunidos en familia en un solo lugar”, agregó.

Mientras tanto en el Barrio Larreynaga, las familias tratan de mantener la calma, pero están alertas ante cualquier señal u orientación de las autoridades.

“Aquí estamos todos orándole a Jesús del Rescate que lo tenemos en vela”, explicó Kenia Guevara.

“Hay que estar en calma con mucha tranquilidad, hay que almacenar agua, tener candelas, fósforos a mano, tener el espacio donde estén todos reunidos los niños, las personas de la tercera edad y todo en calma y pidiéndole a Dios que cesen estos temblores”, agregó Guevara.

Elsa Bustamante, otra pobladora de Larreynaga, también comentó que están atentas a las informaciones que transmite el gobierno, como la declaratoria de Alerta Amarilla que informó la Compañera Rosario Murillo.