La CIA está ensayando en Venezuela una combinación de estrategias aprendidas en los últimos 50 años. Dicha estrategia incluye, pero no se limita a los siguientes pasos:

1- Estrangulamiento de la economía, creando escasez e inflación artificialmente provocadas. Esta estrategia la utilizaron en Chile contra el gobierno de la Unidad Popular que desembocó en el derrocamiento del presidente Salvador Allende.

2- Manipulación y control de pequeños focos estudiantiles, cuyos líderes ya han recibido capacitación política e intenso entrenamiento para actuar de manera orquestada en puntos claves del país.

3- Una feroz campaña mediática de desinformación, desde dentro y fuera del país, orquestando declaraciones de cantantes, artistas de cine, reinas de belleza y ex-presidentes latinoamericanos, en contubernio con canales de televisión de alcance continental como CNN en Español.

4- Infiltración de mercenarios y agentes provocadores, para realizar actos de sabotaje, envenenamiento de fuentes de agua potable, voladura de puentes, voladura de plantas eléctricas, ataques terroristas con bombas incendiarias contra guarderías infantiles, para provocar al gobierno a sobre-reaccionar y a provocar represión.

5- Acusar al gobierno de reprimir al pueblo y de violaciones a los derechos humanos, ocultando que más de la mitad de los muertos pertenece al bando Chavista y a la Guardia Nacional Bolivariana.

6- Desatar una guerra civil a gran escala, armando cuadros ubicados estratégicamente y con fuerte aprovisionamiento de armas, escondidas de previo en buzones para entregárselos a los guarimberos. Las fuerzas mercenarias serían apoyadas con bombardeos “secretos” desde pistas clandestinas en la selva colombiana.

7- Organizar una multitudinaria manifestación superior a los 100 mil personas que marchen a Miraflores, a darle el tiro de gracia a la Revolución Bolivariana, exigiendo la renuncia del presidente Nicolás Maduro Moros.

Si todo lo anterior fallara, provocar incidentes fronterizos, "liberar" una ciudad fronteriza [San Cristobal, en el estado de Táchira], instalar un gobierno provisional, el cual sería reconocido inmediatamente por Estados Unidos para luego con el pretexto de auxiliar a un "gobierno" amigo, tropas estadounidenses ocuparían el territorio "liberado" y desde alli continuar con una guerra convencional contra las Fuerzas Armadas Bolivarianas, con una invasión a gran escala hasta lograr la derrota y capitulación del gobierno venezolano.

Todo el gabinete de gobierno del movimiento bolivariano sería capturado y muchos de ellos asesinados. Maduro seria capturado y acusado inmediatamente de crímenes de Lesa Humanidad ante la Corte Penal Internacional. Dicho organismo jamás ha encausado al criminal de guerra George W. Bush, pero si se ha distinguido por procesar ex–presidentes negros derrocados con dinero de la CIA, como el caso del presidente Charles Taylor del país africano de Liberia.

Los fascistas provocarían un gigantesco baño de sangre. Todas las cárceles del país estarían llenas de chavistas y harían como en Chile, en donde capturaron miles de personas y tuvieron que encerrarlos en un estadio, cuando le cortaron las manos al cantante Víctor Jara. Un régimen fascista, se encargaría de sembrar el terror en todo el pais y Venezuela retrocedería a la época del dictador Marcos Pérez Jiménez, derrocado en 1958.

Los obreros bolivarianos y demás clases populares organizarían la resistencia armada en forma de milicias populares y ocurriría la “libanización” temporal del país, en donde se darían combates y enfrentamientos armados diariamente en todas los barrios de Caracas y demás ciudades del país.

Todos los gobiernos del ALBA y la mayoría de gobiernos de UNASUR, no reconocerían o romperían relaciones diplomáticas con un eventual gobierno golpista, como sucedió con el gobierno golpista de Roberto Micheletti en Honduras. Miles de voluntarios provenientes de toda Latinoamérica viajarían a Venezuela a integrarse a la lucha popular. Latinoamérica entera se convertiría en un polvorín y se daría un alzamiento popular contra la intervención gringa y se darían ataques con cocteles molotov y bombas incendiarias contra empresas estadounidense a lo largo y a lo ancho de toda América Latina.

El pueblo estadounidense reaccionaría [como ya lo ha hecho antes] y saldría masivamente en gigantescas manifestaciones contra la injerencia estadounidense en Venezuela y se opondría abrumadoramente a cualquier junta político-militar que gobierne Venezuela, que no sea resultado de los votos del pueblo.

El presidente Nicolás Maduro, si milagrosamente escapara con vida y no fuera capturado por los golpistas, organizaría la resistencia urbana en todo el país. Dicha lucha armada inevitablemente e irremediablemente concluiría con la victoria de las clases populares. Lo demostramos en Nicaragua cuando el pueblo sacó a Somoza. Se demostró en República Dominicana cuando el pueblo sacó a la marinería yanka de Santo Domingo durante la invasión gringa en 1965 y en Vietnam en 1975.

Una guerra civil sería sangrienta, prolongada y provocaría un sufrimiento infinito al pueblo venezolano. Miles de muertos, miles de huérfanos, miles de viudas y una profunda pobreza, sería el resultado inmediato, pero el desenlace sería el derrocamiento total y definitivo, el colapso final de la oligarquía y los capos de la droga, que solo tendrían dos opciones, la cárcel o el exilio en Miami ante la victoria TOTAL de las fuerzas populares Chavistas. El pueblo triunfante recuperaría Miraflores como lo hizo antes el propio Chávez luego del fracaso del golpe de 2002.

La actual oligarquía venezolana, fanática, prejuiciada, pelele de los yanquis, provinciana, parroquial y corrupta, no se da cuenta que si continúa toreando al pueblo, estará cavando su propia tumba y con su violenta e irresponsable actitud, marcharía inexorablemente a su propia sepultura, mientras los hijos de Bolívar y Chávez, marcharían hacia la libertad y la justicia de una nueva nación que hará cumplir plenamente los sueños de su comandante eterno, Hugo Rafael Chávez Frías.

[Carlos Escorcia Polanco es analista nicaragüense, afincado en Los Angeles, California]