Pasaron más de cincuenta años en la oscuridad que se acostumbraron tanto a la idea que nunca llegaría la energía a sus casas, sin embargo al concretarse recientemente el proyecto revolucionario, los pobladores de Collado –una comunidad anclada a 25 kilómetros al sur de San Juan del Sur, Rivas- han recobrado el espíritu de alegría, y tras pasar tantos años en medio de esa ceguera y atraso económico, han expresado dejar de ser por las noches ‘como fantasmas entre la penumbra’.

"Temíamos salir de madrugada, porque en esos montes uno no sabe qué culebras pueden salir al paso", relató Francis Zapata, una productora de arroz que ha vivido largo tiempo acostumbrada a sus propios miedos y a la oscuridad del campo. Ahora, su vida se ha agolpado de sueños y esperanzas, el sistema energético ha llegado a esta comunidad del departamento de Rivas, Nicaragua.

Los Nuevos Tiempos de Luz y Prosperidad arribaron hasta hace dos meses a este pequeño poblado. “Unos hombres bajaron de unos camiones postes, alambres y unos aparatos de medición”, contó Roberto Fletes. “La gente comenzó a rumorar que venía eso de la luz, pero a la vez nadie se lo creía, hasta que ya comenzaron a venir otros postes más, y muchas maquinarias”, recordó el poblador.

Fletes rememoró que en esos días, la misma gente –muy curiosa- se les acercó a los técnicos de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel), quienes habían llegado a Collado para hacer efectiva la instalación del sistema energético, cumpliendo con una de las prioridades del Programa Nacional de Desarrollo Humano planteado por el actual Gobierno Sandinista bajo el mandato del Presidente Daniel Ortega.

“Traían la buena nueva, y mucha gente fue hasta la Alcaldía para confirmar si era cierto. Luego supieron con certeza que el proyecto venía, entonces el espíritu de alegría se sintió en Collado, porque si uno bien se recuerda, aquí nosotros en las noches ‘éramos como fantasmas entre la penumbra” expresó Corina Toruño. La mujer de tez morena y desplegada sonrisa, al conversar con el equipo periodístico de El 19 Digital, sostuvo que la energía ha traído mayores esperanzas a las familias.

“La gente que se dedica al campo, ahora puede levantarse más temprano y trabajar más sus tierras”, refirió. Asimismo, explicó que las familias siguen entusiasmadas porque poco a poco han venido cambiando sus viejas planchas a carbón por las eléctricas y los viejos candiles por bombillos; además de tener fácil acceso a productos refrigerados como carnes, embutidos, refrescos y hielo, mismos que antes solo podían obtenerlos al viajar a la zona urbana de Rivas.