Doña Katia Robleto visitó por primera vez hace 60 años el Santuario Nacional de Popoyuapa, para pedir a Jesús del Rescate por la sanación de su hijo José Ángel Ñurinda, de 8 años, que padecía de toda clase de enfermedades que pusieron en peligro su vida.

En esa época llegar desde Masaya era toda una odisea por la falta de carreteras y buenos caminos, sin embargo el amor por Jesucristo compensaba esas vicisitudes. Aquella fe dio sus frutos, pues ese niño no sólo logró superar sus dolencias, sino que hoy -a sus 68 años- afirma no haberse perdido ninguna peregrinación hacia Popoyuapa, localidad ubicada en el municipio de Rivas y que en esta época del año recibe a las carretas peregrinas que hicieron su recorrido desde los municipios de Carazo, Granada y Masaya.

José Ángel empujaba su bicicleta caponera con su anciana madre, una menuda mujer de abundante pelo cano, rostro y manos marchitas por el paso de los años, pero con su fe y devoción intacta, tal y como si 60 años no hubiesen transcurrido.

Doña Katia y su hijo fueron los primeras en llegar al santuario de Popoyuapa, detrás le seguían decenas y decenas de carretas peregrinas, la mayoría halada por la yunta de bueyes, otras por equinos y hubo una que otra por cabros.

“Yo empecé a venir aquí de la edad de 35 años, no había carreteras, eran caminos malos, a los bueyes les envolvían los cascos con trapos porque era pura grieta (los caminos), pero ahora gracias a Dios y a Jesucristo que estamos cumpliendo un año más, con mi hijo tengo 60 años de venir y sigo para adelante hasta que me muera”, afirmó doña Katia.

“Ella me trajo casi muerto aquí, de niño padecía de toda clase de enfermedades, la fe por Jesucristo me salvó y siempre pagamos la promesa”, dice José Ángel, mientras ingresaba al santuario con su madre, un buen ejemplo de amor, fe y religiosidad.

Cada Carreta Peregrina trae consigo una historia de fe, amor, devoción y religiosidad, llegaron a Popoyuapa adornadas de las banderas azul y blanca de la Patria, la amarilla y blanca de la Iglesia Católica, pero además del color violeta, símbolo de las fiestas de Cuaresma.

En el Santuario fueron recibidas por Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes, por el Arzobispo de la Diócesis de Granada Monseñor Jorge Solórzano, por Monseñor Bismarck Carballo, el padre Antonio Castro, todos admirados por esta muestra de amor infinito hacia Jesucristo.

“Qué lindo es ver tantas y tantas carretas peregrinas, pero también es bonito ver que hay muchos jóvenes, muchos niños, eso nos regocija porque demuestra que esta peregrinación se mantendrá por muchos años”, dijo el Cardenal Brenes.

Sostuvo que es de gozo y alegría sentir la presencia de todos los promesantes “que con toda devoción, con tanto sacrificio han emprendido este caminar hasta nuestro Santuario Nacional, de manera que todos lo que estamos aquí, estamos porque hemos recibido la mirada del Señor, hemos sentido su misericordia y estamos aquí porque hemos recibido una respuesta a nuestra súplica”.

Atrás quedaron varios días de peregrinaje de estos miles de devotos de Jesús del Rescate, recorriendo la carretera y durmiendo al aire libre. A su arribo triunfante, las campanas del Santuario Nacional sonaron incansablemente en señal de júbilo. Algunos de los devotos. junto a sus carretas cargadas de plátanos, fogones pegueños y hasta gallinas, vestían sotanas púrpuras representando a Jesús del Rescate.

“Visto de morado para simular a Jesús del Rescate, mi hijo estuvo bastante enfermo con vómitos y diarrea, me lo llevé al hospital y no me le aseguraban la vida, entonces yo se lo puse en las manos de Jesús del Rescate porque era el único que me lo podía sanar y así fue”, comentó doña Johana Vega Medina, madre del pequeño José Emilio López.

Doña Lorena Macis vive en el barrio Popoyuapa, su casa se encuentra a escasos 100 metros del Santuario Nacional, todos los años en esta época su familia vive momentos de alegría y de unidad, se juntan para ver pasar las carretas peregrinas, en esta ocasión se mostró sorprendida por la cantidad de promesantes.

“Cada año viene más gente, nos sentimos emocionadas, alegres y más ahora que la iglesia es un Santuario Nacional, ahora viene muchísima más gente y no solamente para esta fecha, viene cada domingo en buses a donde Jesús del Rescate y si viene más gente es por la fe, la gente tiene más fe”, dijo Macis.