La noticia sobre el trágico asesinato este domingo, del Padre Juan Francisco Blandón Meza, párroco de la Iglesia Inmaculada Concepción de Wiwilí, en Jinotega, tiene consternada a las familias de este departamento en el norte del país.

Centenares de feligreses católicos de la Diócesis de Jinotega, acompañaron a su familia, en el barrio 20 de Mayo, donde se vela el cuerpo del párroco, quien en vida fue muy querido por el pueblo jinotegano.

Victoria Meza de Blandón, madre del Padre Francisco Blandón, agradeció la presencia de la comunidad católica de Jinotega y de otras Diócesis del país, así como las condolencias que ha recibido de amigos de la familia en Nicaragua y en el extranjero.

“Aquí siempre me lo han querido bastante a mi hijo, qué le puedo decir, si a él donde estuvo celebrando Misa ahí me lo quiere todo mundo. Mi hijo era bien querido en los Estados Unidos, él anduvo en Colombia, la gente lo llamaba para saber cómo estaba”, recuerda la progenitora del sacerdote.

“Desde anoche que se dieron cuenta (de la muerte del sacerdote) estaban llenas esas calles. Eso me da fortaleza, me siento bien porque mi hijo fue bien querido, todo mundo lo ha llorado, todo mundo lo ha sentido”, agregó con lágrimas en sus ojos doña Victoria.

Silvia Palacios, amiga de la familia, comentó que ella conoció al Padre Francisco desde que era joven. “Él era muy servicial, le daba consejos sanos a uno, hemos sentido un dolor muy grande. Yo anoche oí la noticia en la Radio Ya y me consternó muchísimo, no me podía dormir, porque este golpe ha sido muy duro para todo Jinotega”, afirmó.

Yorling Zeledón, secretaria política del municipio de Jinotega, expresó que la muerte del Padre es una tragedia para el pueblo jinotegano. “Estamos consternados todos los jinoteganos por esta situación y estamos aquí en solidaridad con la familia de él. Estamos aquí diciéndoles que nos solidarizamos, que estamos con ellos, que en nuestras oraciones están presentes ellos para que sea Dios, dándoles fortaleza, dándoles consuelo y siendo ese bálsamo en sus corazones para poder resistir un golpe de esta magnitud”.

María Luisa Meza, prima del sacerdote, explicó que el Padre era una persona dinámica que se relacionaba con toda la comunidad. “Él era un hombre de unos sentimientos nobles, a él le gustaba ayudarle a la gente, andaba consiguiendo cosas para entregarle a la gente en el campo, les llevaba medicinas, tenía una farmacia en Wiwilí donde llevaba médicos para que atendieran a la gente humilde”, recordó Rizo.

Pedro Seas, miembro de la Comunidad de Jóvenes Católicos Universitarios, comentó que el Padre era el director fundador de la comunidad Jóvenes Católicos Universitarios de Catedral San Juan. “Más que nuestro guía espiritual era nuestro amigo, era nuestro compañero, era nuestro papá también y hoy embarga la perdida física de él, pero sabemos que vivirá eternamente en nuestros corazones. Definitivamente él es el modelo de pastor, de ese pastor cercano a su pueblo, de ese pastor sufriente con su pueblo también porque él estuvo en todos los momentos de nuestra comunidad, acompañándonos en las perdidas de los amigos, pero sobre todo lo que marca nuestro corazón son los momentos felices que pasamos con él”.

Por su parte el Padre Rafael Ríos, párroco y Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, expresó que la noticia ha llenado de dolor la vida de la comunidad católica de Jinotega y de Nicaragua.

“Yo en lo personal compartí con él 30 años de mi vida. Nos bachilleramos juntos, nos graduamos juntos, tenemos los mismos 18 años de vida sacerdotal. Él era mi confidente, mi amigo personal, era mi pana, era mi brother y la verdad que no asimilo su perdida. Como sacerdote tenemos que entender la muerte con un sentido de resurrección, pero más allá de ese sentimiento y de la fe que nos mueve también hay un sentimiento humano igual que el de Jesús cuando llora por su amigo Lázaro. Eso también lacera el corazón y hace sentir que más allá del dolor y del sentimiento somos humanos y nos desmoronamos ante la perdida y ante la muerte atroz que recibió el Padre Francisco, eso duele”, refirió el padre Rafael Ríos.

Llaman a no manipular la verdad

El Padre Rafael Ríos hizo un llamado a medios de comunicación -como el diario La Prensa- para que no manipulen la información sobre la muerte del Padre Francisco Blandón y dos personas más, hecho que sucedió la noche del pasado domingo en el municipio de Wiwilí, Jinotega.

Según Ríos, el Padre Francisco fue impactado por dos balazos en el costado izquierdo a la altura del corazón, cuando trató de defender a la Joven Sandy Hernández, quien fue asesinada por su esposo Heynar Maldonado y quien seguidamente se disparó en la cabeza, muriendo instantáneamente.

El Padre Ríos lamentó que el Diario La Prensa ha sacado en su información que se trata de un crimen pasional “cuando eso es una solemne estupidez lo que han dicho del Padre Francisco”.

“Lo conocí, lo conozco y lo sigo conociendo porque es mi hermano y sé la calidad moral y los principios que él tenía y sé que en el momento él está haciendo una labor evangelizadora, dando un consejo a una señora que está teniendo problemas con su conyugue. Entonces que feo que cuando ya alguien no se puede defender cualquiera dice cualquier grosería”, expresó.

“No vamos a permitir que alguien pisotee la dignidad de quien no puede defenderse. Los hermanos sacerdotes estamos para eso, para defender la dignidad de nuestros hermanos”, agregó.

Funerales serán el miércoles

Familiares del Padre Francisco, autoridades religiosas y miembros de la municipalidad, dieron a conocer que en las próximas horas el cuerpo del sacerdote será llevado a la Catedral San Juan de Jinotega, donde se realizarán varias Misas en su memoria.

El funeral se realizará el día miércoles 09 de marzo a las 09:00 de la mañana y será sepultado en la Catedral San Juan de Jinotega, contiguo a donde descansan los retos del Primer Obispo de Jinotega, Pedro Lizímaco Vílchez.