Multitudes de familias católicas de la Provincia Eclesiástica de Nicaragua se dieron cita en la Ciudad de Masaya, donde acompañados por sus mascotas caninas, celebraron la solemnidad de San Lázaro.

Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes, ofició la Misa Solemne en la parroquia de María Magdalena, ubicada en el populoso barrio de Monimbó. El Cardenal fue recibido por una lluvia de aplausos y felicitaciones de parte de la feligresía de Masaya.

En un breve mensaje a las familias de Nicaragua, a través de los medios de comunicación, el Cardenal recordó que estamos a una semana de iniciar la Semana Santa, en la recta final del tiempo de Cuaresma, en el que los católicos se han preparado por medio de la oración, el ayuno, la penitencia y las buenas obras.

“Lo importante de esta celebración desde un ambiente de piedad popular es la cercanía de la gente, el poder descubrir cómo Jesús nos sana, no sólo de nuestras enfermedades materiales, biológicas, sino también que nos sana espiritualmente”, explicó.

También dijo que Cristo, a través del evangelio, nos invita a creer que Él es en verdad, la resurrección y la vida; y en el marco del año de la familia nos invita a ver cómo Jesús quiere y se integra a la vida familiar.

También insistió en que Cristo ha venido al mundo para que tengamos vida eterna y la tengamos en abundancia.

Celebración de más de 200 años

La celebración de San Lázaro y la tradición de presentarle a los perritos se remonta a más de 200 años.

Eduardo García, del Consejo Parroquial de la Iglesia María Magdalena, explicó que desde centenares de años la Iglesia celebra cada quinto domingo de Cuaresma el día de San Lázaro.

Comentó que en esta fecha llegan miles de promesantes que han sido bendecidos con la sanidad de ellos o de sus mascotas y cada año vuelven a pagar su promesa.

Este domingo, muchos caninos llegaron vestidos con diversidad de atuendos o disfraces, que sus dueños les confeccionan para participar en la celebración en honor a San Lázaro.

San Lázaro el milagroso

Algunos devotos comentaron que sus mascotas fueron sanadas y han vivido largo tiempo gracias a San Lázaro.

“Mi perrita estaba enferma y se la encomendamos a San Lázaro cuando le hicieron una operación y gracias a Dios aquí está vivita y pagando su promesa”, comentó Lucía Martínez, procedente de Ticuantepe.

“San Lázaro es muy milagroso, yo vengo a pagar la promesa que hice hace muchos años cuando necesite de su intervención para curarme de un padecimiento de la piel, gracias a Dios sané por completo y no volví a padecer nunca más de la enfermedad que me aquejaba”, explicó Mario Romero.

“Estamos aquí con nuestra perra que se llama princesa que está preñada y vamos a pedirle a San Lázaro que todo salga bien con ella y sus crías”, aseguró Juana Espinoza de Masaya.

Luego de la Santa Misa, las familias disfrutaron de una alegre feria que se instaló en las afueras del templo de María Magdalena, en el barrio Monimbó.

Ahí pudieron disfrutar de exquisitas comidas y bebidas tradicionales nicaragüenses, así como de música de filarmónicos, juegos mecánicos y un ambiente festivo y familiar.