Recorrer 70 kilómetros a pie o en carreta no representan ningún obstáculo cuando se trata de cumplir una promesa y mucho menos cuando se es movido por la fe, pues así lo demuestran más de 58 familias católicas de Masaya que con fervor y alegría salen cada año de sus casas para peregrinar por lapso de tres días en la carretera hasta llegar al Santuario de Popoyuapa en el municipio de Rivas para rendir tributo a Jesús del Rescate.

En punto de las 5:00 de la mañana de este viernes, estos humildes pobladores de las comarcas rurales y barrios indígenas de Masaya se dieron cita en las inmediaciones del Cementerio Central de esta localidad para recibir la bendición del cura párroco de la Iglesia San Miguel, presbítero Donald García, y de esa manera emprender su camino hacia Diriomo, donde harán la primera estación de descanso en su peregrinar, para luego continuar la marcha hasta Popoyuapa en búsqueda de que el Señor del Rescate les cure alguna enfermedad o proteja a sus familias.

“A punto de emprender esta santa peregrinación conviene recordar cuál ha sido nuestra intención al concebir este santo propósito. El lugar que se desea visitar atestigua la devoción del pueblo de Dios que acude ahí en gran número para volver fortalecidos en su voluntad, vivir cristianamente y de practicar con alegría la caridad pero también nosotros los peregrinos debemos aportar algo a los fieles que están allá, a saber el ejemplo de nuestra fe, esperanza y caridad, para que todos los que ahí viven y los que van nos edifiquemos mutuamente”, fueron las palabras del Padre Donald García al dirigirse a los peregrinos.

Para estos hombres y mujeres, niños y ancianos, este peregrinaje representa fe, creencia y tradición, una tradición que debe pasar de generación en generación para mantener las promesas y para seguir recibiendo los milagros y bendiciones de Jesús del Rescate e inculcarles a los más pequeños esa gran fe en un Santo que ha concedido tantas peticiones a miles de nicaragüenses.

Según Julio Medina Téllez, coordinador de las Carretas Peregrinas de Masaya, declaró que este peregrinar es un compromiso que tienen con Jesús del Rescate, cumpliendo con esas tradiciones heredadas por sus abuelos y sus padres, depositando su fe y confianza en un santo milagroso que les ha dado salud y bienestar.

“Este es el amor que le tenemos a Jesús, porque él es bien milagroso y no queremos perder la tradición”, agregó Medina.
José de los Santos Medina, afirma que esta es la primera ocasión que participa de esta peregrinación con su familia, pero siendo un niño asistía con su abuelo y su padre, quienes le inculcaron la fe en Jesús del Rescate, por lo cual hoy acude en busca de su protección y la de su familia.

“Venimos a pagar promesas porque Jesús del Rescate sanó a mi hijo que estuvo bien grave hace dos años, entonces desde el año pasado estamos pagando esa promesa y vamos a consagrarnos, a recibir la bendición”, expresó Jesenia Palacios.

Marta Lorena Sevilla Zeledón nos cuenta que su participación en el peregrinar hasta Popoyuapa responde a esa tradición heredada por sus padres de acudir cada año para pedirle favores y pagar promesas a Jesús del Rescate y en esta ocasión, junto a su familia, está pagando las bendiciones recibidas para curar a su esposo de los males que le aquejaban, “mi marido tuvo un problema de salud, casi se muere y solo Jesús del Rescate lo salvó, por eso nosotros le pedimos que si nos daba la fuerza para comprar un caballito y un carretón año con año iríamos hasta su santuario”.

“Nosotros venimos a pagar una promesa, que sigamos bien toda la familia, que todos estemos siempre reunidos y el Señor nos guarde con buena salud”, dijo Ramón de Jesús García.

“Les estamos pidiendo más salud, fortaleza, que nos cuide y nos proteja para seguir siempre en su camino”, comentó Guadalupe García.

Cabe destacar, que a este esfuerzo que realizan las familias promesantes, la Policía Nacional resguarda a los fieles peregrinos durante su andar y la Cruz Roja se encarga de atender a toda aquellas persona que presenten complicaciones en el recorrido.