La ministra de Salud, Helia Molina, decretó hoy alerta sanitaria en la norteña región de Arica y Parinacota, afectada el martes por un sismo de 8,2 grados que causó seis muertos.

En declaraciones a la prensa, Molina recordó que igual medida se aplicó la víspera a la región de Tarapacá, y permitirá "una acción muchísimo más rápida y eficiente para poder reaccionar a las necesidades que se den en el transcurso de los próximos días".

Entre otras atribuciones, el decreto otorga facultades extraordinarias a las autoridades del sector para agilizar la adquisición directa de bienes y servicios.

También permite la reasignación de servicios clínicos y unidades de apoyo de la red asistencial y la promoción del trabajo intersectorial para enfrentar la emergencia.

El intendente de Tarapacá, Mitchel Cartes, calificó de positiva la decisión.

"Desde el punto de vista administrativo, es muy favorable para la región, porque permitirá la adquisición, por ejemplo, de medicamentos o de cualquier producto que vaya en beneficio de la comunidad", explicó.

También, dijo, ayudará a agilizar el retiro de basura de los barrios.

En las últimas 72 horas casi 400 réplicas fueron registradas en el norte de Chile, donde el fenómeno natural del martes destruyó miles de viviendas.

El titular de Obras Públicas, Alberto Undurraga, anunció que fue restablecido en un 96 por ciento el servicio de agua en la ciudad de Iquique, y en un 94 por ciento en Alto Hospicio.

Especialistas consideran a Chile uno de los territorios del mundo con más actividad sísmica debido a su ubicación en el llamado Cinturón del Fuego del Pacífico.

El terremoto de Chillán, en 1939, es considerado el más devastador en el país con un balance de cinco mil 648 muertes.

El 27 de febrero del 2010 otro de 8,8 grados, en la zona central y sur, dejó un saldo de 526 muertos, 800 mil damnificados y 30 millones de dólares en pérdidas.