Nuevas evidencias fueron presentadas por el gobierno venezolano que apuntan hoy el carácter terroristas de las acciones de grupos de choque de la ultraderecha con fines desestabilizadores.

El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Miguel Rodríguez, descartó que las acciones violentas puedan ser calificadas de protestas pacíficas, como de manera reiteras pretende presentarlas la oposición.

Como ejemplo de ellos el titular informó sobre la captura, en Baruta, estado Miranda, de dos ciudadanos venezolanos de ascendencia libanesa, quienes circulaban en un vehículo blindado donde fueron ocupadas armas de fuego, cartuchos, chalecos antibalas, máscaras antigás, granadas y celulares, uno de ellos satelital, entre otros objetos.

También reveló la detención al este de esta capital de una mujer por portar tres niples altamente mortales; mientras en San Cristóbal, estado Táchira, fue aprehendido uno de los líderes tarifados de las acciones violentas, Gabriel Reyes, sobre quien existe una alerta roja de Interpol por delitos de narcotráfico.

Por otra parte, el ministro venezolano de Vivienda y Hábitat, Ricardo Molina, catalogó también de acto terrorista el incendio provocado con bombas molotov en la sede de ese organismo en Chacao donde se contabilizaron millonarias pérdidas, y aún peor, se puso en riesgo la vida de más de mil trabajadores.

En el inmueble existe una guardería para los hijos de los empleados y donde se encontraban en el momento del siniestro 89 niños entre seis meses y cinco años de edad, tres de ellos tuvieron que recibir tratamiento de oxígeno.

Por esa y otras acciones en el territorio Baruta hay 30 personas detenidas.

También la víspera el jefe del Comando Estratégico Operacional, Vladimir Padrino López, informó sobre el enfrentamiento entre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y presuntos paramilitares en el estado Táchira, con un saldo de un colombiano muerto y 14 detenidos.