“Yo soy la luz del mundo”. Con esa frase bíblica el párroco de la Iglesia San Francisco, José Leonardo Urbina, atribuyó a Dios y al Gobierno Sandinista la instalación de la energía eléctrica comunitaria en los hogares de los pobladores de las comunidades El Coyolito y La Tigrera.

Más de treinta años tuvieron que pasar para que unos 290 habitantes vieran restituidos sus derechos a la energía eléctrica comunitaria.

Estas comunidades rurales ubicadas en el departamento de Rivas, ahora viven una nueva etapa en la que sus protagonistas jamás estarán de nuevo en la oscuridad.

La inversión millonaria ejecutada por la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) fue de 5,706,254.19, beneficiando a 52 familias de El Coyolito y a unas 32 de La Tigrera, construyendo una red de 12.16 kilómetros.

Ahora estas familias podrán mejorar su calidad de vida, aumentar el desarrollo socio-económico del sector, tener más tranquilidad, mayor seguridad en sus hogares y un suministro energético de calidad.

Martha Rayos, habitante de la comunidad el Coyolito, manifestó sentirse muy contenta al ser parte de las 290 personas que ahora cuentan con energía domiciliar.

“Es un gran beneficio para el Coyolito lo que han hecho los de la empresa de energía y el gobierno. Nos sentimos contentos con esta obra. Para poder ver esto tuvieron que pasar unos 30 o 40 años. Antes nosotros utilizábamos candil y panel”.

Jessenia Ríos, de la comunidad La Tigrera, comentó que “para mí es un gran logro, es un avance más que se está viendo en la comunidad. Estos proyectos antes no se miraban, por eso es de gran provecho para todos los que ahora tenemos electricidad porque ya no vamos a estar a oscuras”.

Rosa Murillo, otra de las protagonistas de esta nueva restitución, agradeció a nombre de todas las familias de El Coyolito, diciendo que “hoy podemos ver cómo se hizo realidad este proyecto. Nuestro compromiso es seguir trabajando, haciendo patria en nuestras familias y escuelas que a partir de ahora los niños y niñas podrán tener una mejor educación y prolongar sus horas de estudio”.

Xochilt Álvarez, secretaria política municipal, manifestó su satisfacción al ver la felicidad de los hombres, mujeres y niños de las comunidades que ahora por fin tienen energía, que va ser la luz que ilumine a las familias de las dos comunidades rivenses.

“Es un gran gozo para nosotros ver que el gobierno de reconciliación y unidad nacional esté inaugurando un proyecto más para beneficiar y cumplir con el principal interés de llevar bienestar a las familias nicaragüenses, con un reto más del gobierno de eliminar la pobreza. Es nuestra principal batalla que estamos cumpliendo con un proyecto más de restitución de derechos”.
Por su parte, el Alcalde Rivas, Wilfredo López, enfatizó sobre los logros alcanzados durante esta segunda revolución.

“Nicaragua viene avanzando, creando el progreso y desarrollándose en todo los ámbitos y solo con un gobierno revolucionario, preocupado por las grandes minorías, por las comunidades de toda Nicaragua y por eso es que ahora estas personas de El Coyolito y La Tigrera pueden tener energía eléctrica sin los racionamientos a los que eran víctimas en gobiernos anteriores los que sí tenían el servicio”.