La rotonda San Jerónimo en la Ciudad de las Flores, Masaya, resultó pequeña ante el mar de gente que esperó a Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes, quien fue recibido este domingo con todo el cariño y amor de este pueblo.

A las dos en punto de la tarde, el Cardenal Brenes llegó a Masaya, donde fue recibido por la imagen de San Jerónimo, el Doctor que cura Sin Medicina, la Virgen de La Asunción y el Arcángel San Miguel, que realizaron un recorrido por las calles hasta culminar en el parque central, donde celebró junto al Clero una multitudinaria Misa Campal.

La rotonda San Jerónimo, ubicada en la entrada de Masaya, estaba adornada con miles de banderas con los colores amarillo y blanco, representativos de la Iglesia Católica, mientras la población agitaba sus pañuelos en señal de alegría. En este hermoso recibimiento asistieron miembros de las diferentes Cofradías, las autoridades municipales y alumnos del colegio Salesiano, centro escolar donde el Cardenal Brenes realizó sus estudios de primaria y secundaria.

El alto prelado hizo parte del recorrido montado en un carruaje color blanco, adornado con flores rojas, amarillas y blancas, saludando y en ocasiones juntando sus manos en señal de agradecimiento al pueblo que le acompañó por casi hora y media en la peregrinación.

Y mientras el Cardenal Brenes circulaba por las calles, las familias se salieron de sus casas para saludarles y en infinidad de ocasiones les expresan que estaban rezando por él, por su familia y por toda Nicaragua. Cuando faltaban algunas cuadras para llegar a la tarima principal, Su Eminencia bajó del coche para recibir el abrazo de la población, que le saludaba, le daba la mano y le pedía bendiciones.

Esperado y querido por el pueblo

Su llegada a la tarima principal fue apoteósica, los chicheros no dejaban de entonar música religiosa, mientras decenas de bombas artesanales se hicieron explotar en señal de júbilo por su presencia en Masaya, ciudad a la que considera su lugar de origen. No es casualidad que en la tarima principal se leyera un hermoso rótulo con la frase “Nacido en Ticuantepe, pero Masaya de Corazón”.

“Aquí nosotros lo esperamos con los brazos abiertos, porque él es Masaya, nació en Ticuantepe, pero es Masaya, mucho lo queremos de corazón”, dijo Olga Saballos, una de muchas fieles católicas que participaron de la misa.

El padre Alfredo Trejos del municipio de Catarina, valoró que el desborde de la población, no es más que un reconocimiento a la labor pastoral que viene realizando como guía espiritual del pueblo nicaragüense.

“Su labor pastoral la ha venido brindado con humildad, con verdadera entrega, con un carisma de cercanía a su pueblo, es un padre, un pastor y amigo, tanto para los sacerdotes como para el pueblo fiel”, indicó Trejos que caminaba junto a Brenes y otros religiosos de las diferentes parroquias del departamento de Masaya.

“He podido apreciar ese amor del pueblo católico, de la feligresía a sus pastores y al Cardenal Leopoldo Brenes”, agregó el religioso.

Minutos antes de iniciar la Misa Campal, tuvo palabras para los diversos medios de comunicación, agradeciendo en primer lugar el recibimiento hecho por el pueblo y los diferentes movimientos laicos y católicos.

“Ustedes (periodistas) ni yo olvidaremos, como tampoco la cantidad de gente, sus cámaras han podido captar estos rostros sencillos, de nuestra gente de este departamento de Masaya, un pueblo que ama al Papa (Francisco), ama la Virgen y ama a Jesús Eucaristía, por eso le doy gracias al Señor por haberme llamado a este ministerio, pero también compartirlos con todos ustedes”, dijo Brenes.

Agregó que ese amor que ha recibido del pueblo, solamente le hace incrementar su compromiso pastoral y religioso para con las familias, para con los pobres, para todos aquellos que necesitan la palabra de Dios.

Dijo sentirse un Masaya, pues en este municipio fue bautizado, estudio su primaria en el colegio Cristóbal Rugama y en el Colegio Salesiano.

Pide que oren por el Papa Francisco

“Me siento en casa, me siento un hijo que regresa con un nuevo servicio y que el pueblo lo siente como suyo, me siento contento”, agregó el purpurado.

Durante sus palabras en la misa campal, Brenes solicitó al pueblo a que recen por él, por el Papa Francisco, para que Dios los ilumine en esa labor pastoral que vienen realizando para la unión de las familias, por la promoción de la vida.

“Les pido de todo corazón, como lo ha suplicado el Santo Padre el día dos de marzo por la noche, durante la cena cuando nos despedíamos, y él me decía ‘diles a tus sacerdotes, dile a tus fieles que oren por mí, pero que también que oren por ti’, ese es el recado que el Santo Padre da a ustedes, que oren por él y que oren por este servidor”, solicitó el Cardenal Brenes.

Pidió al pueblo dejarse tocar por el amor de Dios, para poder liberarnos de esa ceguera y de esa manera poder ver al hermano que sufre y que necesita de nuestra solidaridad “y todos podamos ver en el hermano el rostro de Dios” en este tiempo de Cuaresma

“Hijo Dilecto” de Masaya

Concluida la Misa Campal, el Alcalde de Masaya, compañero Orlando Noguera, la vicealcaldesa Nacaranda Fernández y la secretaria del Concejo Municipal Idania Tellez, le hicieron entrega de la Llaves de la Ciudad, así como una placa donde se le hace el nombramiento de “Hijo Dilecto”, resolución que fue aprobada el pasado 14 de marzo por el pleno de concejales.

“El gobierno municipal de la Familia y la Comunidad, conociendo de esa labor pastoral y religiosa que ha venido desarrollando, lo ha declarado Hijo Dilecto de Masaya y también le hacemos entrega de las Llaves de la Ciudad, lo estamos recibiendo con mucho fervor, con mucha religiosidad porque es una persona humilde que ha dedicado su vida a promover el bien en las familias de Masaya, de Nicaragua”, expresó Noguera al momento de entregar los reconocimientos.

A la misa no pudo faltar doña Lilliam Solórzano Aguirre, madre del Cardenal Brenes, quien se declaró emocionada por las muestras de cariño que todo el pueblo le está expresando a su hijo en cada lugar que llega.

“Es muy bonito, hay bastante gente y como aquí nos quiere mucho la gente porque aquí estudió, me encanta que el pueblo lo quiera, él dice: yo pensaba que sólo en mi casa me querían, pero veo que la gente me quiere”, señaló doña Liliam al revelarnos que en Masaya el Cardenal Brenes recibió la “confirmación”, estudió y dio sus primeros pasos en el sacerdocio.

Con actitud de pastores

En la conferencia, los periodistas le preguntaron sobre el futuro encuentro o diálogo que tendrán las autoridades eclesiales con el gobierno, señalando que aún no se define la temática a conversar, ni la fecha, misma que estará en dependencia del consenso que se logre con los arzobispos del país.

“La iglesia en todo el mundo ha sido un elemento de promover el diálogo y nosotros en el interno de nuestra iglesia siempre lo vivimos”, destacó Su Eminencia.

Agregó que en un diálogo las partes van exponiendo su puntos de vista “y no es imponer una visión, sino compartirlas y juntos sacar aquello que es común, y para nosotros como pastores, que sea de beneficio para todos los nicaragüenses, indistintamente de colores políticos, religiosos o de tamaño de estatura, para nosotros la presencia de Cristo, que Cristo sea nuestra luz”

Calificó de muy positivo la reunión que próximamente tendrá con el gobierno, “y ojalá que esto sea el inicio en el cual todas las partes, económicas, sociales y políticas puedan sentarse a dialogar y exponer sus puntos de vista, nosotros vamos a abrir este diálogo desde nuestra actitud de pastores”.

Sostuvo que harán una calendarización de los temas a tratar y por eso está convencido que habrá muchas reuniones “y la primera reunión será un calentamiento para preparar una agenda fuerte de trabajo”.

Sobre el tema de los nombramientos de funcionarios en instituciones del Estado de Nicaragua, aclaró que la Conferencia Episcopal como cuerpo no está apoyando a ningún candidato en particular “y lo que queremos nosotros en el diálogo es presentar desde nuestra dimensión de pastores la problemática que escuchamos, la que yo escucho en los semáforos, en la gasolinera, por donde ando”.