Las autoridades de la Alcaldía Municipal de Managua y del Ministerio de Educación, decidieron mandar a derribar un muro del colegio público “Douglas López Niño”, ubicado en el barrio Waspam Sur, cuyas paredes estaban debilitadas, para prevenir que durante un movimiento telúrico se registre cualquier tipo de accidentes.

Luego de un sismo de 5.2 grados en la escala de Richter, que la mañana de este viernes estremeció el pacífico de Nicaragua, las autoridades de la municipalidad y del ministerio de educación verificaron que el muro presentaba serias debilidades y era un riesgo para los estudiantes y maestros que laboran en el centro.

Juan Ramón Peralta, director del colegio, explicó que el muro derribado fue construido hace muchos años y era notoria su debilidad en materiales y construcción.

Esta mañana “nosotros inmediatamente informamos a las autoridades del Mined, de la Alcaldía para poder evaluar la situación de la pared. Ellos vinieron a evaluar y efectivamente dijeron que vendrían a derrumbarlo. Estaba en peligro de caerse, mejor se derriba por seguridad de los niños, la ciudadanía y la comunidad educativa”, manifestó Peralta.

Al lugar se hizo presente una cuadrilla de trabajadores de la Alcaldía de Managua para derribar la pared cuya dimensión era de 60 metros cuadrados.

En el Colegio Público Douglas López Niño, estudian un total de mil niños. Según confirmó el director del colegio, al momento del sismo no había niños ni docentes presentes en las instalaciones.

“Los niños no estaban en clase, los maestros estaban en programación y capacitación en evaluación del primer bimestre”, comentó.

Asimismo recordó que el centro cuenta con planes de seguridad y evacuación, además en las próximas semanas se realizará un simulacro para ejercitar las medidas de prevención, atención y evacuación con los estudiantes.