Una vez que el proyecto hidroeléctrico Tumarín concluya y comience a producir los 253 megavatios, Nicaragua estará en la capacidad de vender energía eléctrica a países de Centroamérica, México y otras naciones ubicadas en otras regiones de América Latina y el Caribe.

El asesor económico del Gobierno Sandinista, comandante Bayardo Arce Castaño, recordó que Nicaragua es miembro del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC), por lo que toda inversión “que se realice en este sector no solo atenderá nuestras demandas o las demandas de los vecinos de la región, sino en cierta medida hasta (las necesidades energéticas) extrarregionalmente”.

De esta manera el asesor económico sostiene que el Gobierno Sandinista en alianza con otros sectores del país y la confianza que tienen los inversionistas extranjeros, está cambiando la matriz energética, un compromiso que se está cumpliendo poco a poco.

“Son 1 mil 200 millones de dólares de inversión, miles de empleos y a la vuelta de cierto tiempo podríamos tener energía más barata. Nosotros ahorita el megawatt de energía nos está costando un promedio de 160 dólares, mezclando los precios de la energía eólica, geotérmica, hídrica y la que quemamos con petróleo, eso nos cuesta ahorita 160 dólares, obviamente en la medida que produzcamos energía más barata ese precio irá bajando una vez que entre a funcionar plenamente proyectos como Tumarín”, señaló Arce, después de participar de la Primera Reunión Anual de la RED IBERO que se realizó en un hotel de Managua.

Planteó que en Nicaragua se están desarrollando proyectos ambiciosos como el Gran Canal interoceánico, la refinería el Supremo Sueño de Bolívar, los que requerirán un porcentaje importante de la energía que se está o estará produciendo en los próximos años.

Considera que en la medida que produzcamos más energía de fuentes renovables, la competitividad del país irá mejorando y con ello el interés de más inversionistas de colocar sus recursos en Nicaragua.

Arce indicó que el precio de la energía eléctrica una vez que entre en operaciones Tumarín, debería ir a la baja, aunque depende de factores económicos globales “recuerden que aquí la economía encarece por varios factores, cada año cuando se negocia el salario mínimo se aumenta el salario que es justo y necesario, eso repercute en costo porque los trabajadores del sector energía tienen que ser beneficiados con esos ajustes salariales”.

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) José Adán Aguerri, indicó que Tumarín es un proyecto importantísimo para el sector energético, ya que se asegura que el cambio de la matriz de generación se termine de consolidar en los próximos 4 años.

“Esto nos abre a una situación de poder ser un país exportador de energía, además que nos quita las vulnerabilidades en cuanto a lo que a seguir siendo en el tiempo los incrementos en los precios del petróleo”, señaló Aguerri.

Hizo ver que generar energía renovable incidirá en los precios de las tarifas eléctricas, lo que se multiplicará en la atracción de inversionistas al país.

“Estamos hablando de un proyecto que va a colocar a Nicaragua en el mapa de las inversiones y creemos que así como tuvo un impacto Guacalito de la Isla en el mundo turístico para Nicaragua, este proyecto Tumarín va a tener un impacto en el mundo energético y en el propio mundo de las inversiones”, concluyó Aguerri.