Las pésimas condiciones de vida en que vivían algunas familias del municipio de Jinotega han pasado a la historia gracias al esfuerzo del Gobierno Sandinista por dignificar las viviendas de los nicaragüenses más pobres.

En este municipio 29 familias de la comunidad Tomatoya y del barrio Homero Guatemala, son fieles testigos del compromiso del comandante Daniel Ortega y de la compañera Rosario de ir acabando poco a poco con la marginalidad y el hacinamiento reinante en muchos hogares nicaragüenses.

En estos lugares el Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), en colaboración con el gobierno municipal, se dio a la tarea de analizar la situación habitacional y a partir de ello desarrollar proyectos que llevaran mayor bienestar para niños, jóvenes, adultos y ancianos.

Vanesa del Carmen López, de 20 años y con 8 meses de embarazo, es una de estas felices personas que han visto hecho realidad el sueño de no tener ya que andar alquilando o posando en casa de sus familiares.

“Nosotros vivíamos en un cuartito chiquito en casa de mis suegros. Hoy nos sentimos todos contentos porque vamos a poder tener a nuestros hijos en nuestra propia casa”, manifestó López.

Estas familias señalan que durante años la esperanza de edificar una casa digna se esfumaba ante la realidad de la pobreza. Todo esto ha venido cambiando con el Frente Sandinista en el gobierno a través de un nuevo modelo en el que el ser humano es prioridad dentro del sistema de desarrollo del país.

“Le damos gracias a Dios, a nuestro gobierno, que se ha preocupado muchísimo por nosotros y esperamos que siga luchando por todos nosotros. Nos sentimos alegres, contentos, porque nunca pensamos llegar a tener una vivienda digna como la tenemos hoy”, destacó Ángela Rosa López, de 32 años y madre de tres niños.

Es necesario destacar que para obtener estas viviendas, los protagonistas deben colaborar en la construcción de las mismas, lo cual es insignificante dada la necesidad habitacional y lo difícil que les resultaría llegar a tener una casa en base a solo sus propios esfuerzos.

Barrio Diriangén tendrá un nuevo rostro

El compañero Mario Umanzor, gerente de operaciones del Invur, aseguró no obstante, que el gobierno no solo se está quedando en la construcción de viviendas, sino también que está enlazando iniciativas con la municipalidad para emprender proyectos mucho más ambiciosos como el que se ejecutará en el barrio Diriangén de Jinotega.

Allí se estará desarrollando un proyecto en donde se repararán las calles, se construirán andenes y cunetas, se instalarán tuberías el agua potable y drenaje sanitario, y el alumbrado público, ello con el objetivo de cambiar el rostro a uno de los barrios más pobres del municipio.

Umanzor detacó, tras una reunión con las familias del sector, que la obra tiene un costo superior a los 800 mil dólares, y que estará dando inicio en aproximadamente un mes.

El alcalde de Jinotega, Leónidas Centeno, subrayó que el proyecto en el barrio Diriangén es un buen ejemplo del compromiso del comandante Daniel y de la compañera Rosario.

“Para mí es el proyecto más emblemático, más grande, más bonito que hemos desarrollado en estos años en el departamento de Jinotega”, manifestó Centeno, quien explicó que en total son 400 familias las que verán restituido su derecho a vivir mejor.

“Una obra como esta traerá tranquilidad y felicidad a las familias, es una buena obra. Primeramente Dios, El va a hacer lo posible por mejorar la vida de muchísimas personas”, aseguró por su parte Bertha Zeledón, pobladora de este barrio.

De los más de 800 mil dólares a invertir, unos 600 mil los aporta el Invur y el resto la alcaldía jinotegana.