Participar en concursos de matemática, ser la mejor alumna a nivel de municipio y su gran amor a los números fueron los aliados para que Yorlis Delgado Luna lograra obtener una beca para cumplir su mayor anhelo: estudiar en la Universidad de La Habana la carrera de Matemática Pura.

“Yo estaba haciendo prácticas laborales, me enteré de la convocatoria (para la beca), me interesó pero no fue hasta dos meses después que llegué por curiosidad al Instituto de la Juventud (INJUVE, hoy Ministerio de la Juventud) me hicieron una entrevista y fue al día siguiente que recibí una llamada para decirme que había sido seleccionada”, expresa la joven.

Luna, de 23 años de edad, originaria del barrio San Jorge en el municipio de Tipitapa, afirma que la oportunidad que le dio el Gobierno Sandinista fue como su gran sueño convertido en realidad.

“Yo siempre había querido conocer Cuba porque en ese entonces estaba trabajando en la Campaña Nacional de Alfabetización y el hecho de estar en el programa, leer las reflexiones de Fidel (Castro, líder de la Revolución) me hacían desear querer conocer la Revolución Cubana”, recuerda.

Esta muchacha morena, humilde y directa al hablar, afirma que dejar a su familia, amistades, su linda Nicaragua fue difícil, pero que estos 6 años en Cuba le enseñaron a ser una chavala independiente, sin imaginar que el mayor reto estaba por venir.

“Fue difícil adaptarte a un nuevo país, aprender a ser independiente, y lo más difícil fue adaptarte al nivel de la carrera, al nivel de estudio de la educación superior cubana, ese fue el gran reto para mí”, reiteró con orgullo la joven pinolera.

Esfuerzo voluntad y dedicación para seguir adelante

Yorlis recuerda que, a pesar de las dificultades, nada la detuvo para seguir adelante, pues en el 2008 que inicia la carrera en la Facultad de Matemática y Computación (MATCOM) de La Habana, llegaron 12 latinoamericanos, siendo ella la única que continuó sus estudios.

“El primer semestre fue difícil, pero lo mismo que le decía a los alfabetizadores en el programa “Yo Sí Puedo”, eso mismo me decía: ¡yo sí puedo!”, resaltó.

“Mi grupo eran más de 60 y nos graduamos 12, de toda la Facultad yo era la única nicaragüense, es la Universidad de La Habana, la universidad más reconocida, donde estudió el comandante Fidel, un honor para mí y sabía que tenía que dar lo mejor de mí”, relata.

Se gana el respeto y admiración de sus compañeros cubanos

“Recuerdo una vez cuando estábamos en una clase de análisis matemático, cuando opiné sobre un ejercicio y la maestra dijo que mi opinión era perfecta, porque era una respuesta más corta. Fue ahí cuando me gané el respeto de mi aula y se me fue quitando el temor de opinar y ahí sí me di cuenta que… ¡Yo Sí Puedo!”, dijo entre risas.

De esa manera, la joven llegó a su meta y terminó como alumna integral. “Ellos miran excelencia académica, valores, beca, cultura general, social, no sólo excelencia”, explicó.

“Además fui la integral en beca, en la residencia estudiantil, esas dos cosas me permitieron que una parte de la maestría la asumiera el Gobierno Cubano y otra parte el Estado Nicaragüense, los costos económicos, por eso me pude quedar en la maestría en ciencias matemáticas, 6 años de la carrera y 2 de la maestría”, refirió.

Agradece el apoyo del Gobierno Sandinista

Para esta joven el apoyo del Comandante Daniel Ortega y de la Compañera Rosario Murillo, a través de la embajada de Nicaragua, fue un apoyo moral y formal, al mismo tiempo, porque el gobierno de Nicaragua asumió la contraparte para que ella culminara su maestría.

“Quiero agradecerles al comandante Daniel y a la compañera Rosario. Agradecerles la oportunidad de becarme para viajar a Cuba, que me ha cambiado la vida, como ser humano, como revolucionaria. Quiero decirles que cuentan con jóvenes, miles de jóvenes, que amamos a Nicaragua”, afirma la joven con gran ímpetu.

Por su parte, Ruth Jacqueline, madre de Yorlis, agradeció el apoyo incondicional del Gobierno Sandinista, pues en los 6 años que su hija estudió en Cuba, recibió no sólo apoyo, sino también el calor humano de la embajada de Nicaragua, además de recibir una computadora como un estímulo por la dedicación en sus estudios, según ella misma cuenta.

“Mi hija es una muchacha comprometida, una joven responsable, muy llena de esperanzas, humilde, sencilla, con mucha capacidad ideológica y científica y estoy muy agradecida por esa oportunidad, ya que los jóvenes son la cantera para el futuro de Nicaragua”, agregó la madre de familia, quien también es maestra de educación básica.

Desde hace 8 años, la Facultad de Matemática y Computación de la Universidad de La Habana no graduaba a un extranjero, Yorlis fue la única nicaragüense de su grupo en graduarse como Licenciada en Matemática Pura y logró realizar su maestría en Matemática con mención en Educación Superior.