Martha Zamora, directora del centro educativo, indicó que el objetivo de la feria es promover la cultura científica en los estudiantes y permitirles a ellos ser descubridores mediante la recreación de cosas que ya se conocen para inducirlos a realizar nuevos descubrimientos.

“Tenemos 15 años de celebrar esta feria, porque estamos de 15 aniversario”, dijo Zamora y agregó que en el colegio los niños y los muchachos van creciendo en la búsqueda de conocimientos de aprender haciendo.

El aprender, dijo Zamora, “se vuelve una pasión, se vuelve una diversión y en  un aprendizaje para toda la vida, de  descubrir  primero, plantearse una hipótesis de un porqué y a partir de eso ellos empiezan el método científico y encuentran sus propias conclusiones”.

Detalló que en la feria, la cual inició el pasado miércoles, participan más de  130 proyectos que son presentados por 159 estudiantes.

Desde elaborar un repelente natural, hasta solucionar un crimen mediante la técnica del ADN

La creatividad de los estudiantes para plantearse temáticas de investigación es inagotable. Los niños de primaria y jóvenes de secundaria se propusieron temas que van desde la producción de energía con fuentes renovables hasta la creación de productos útiles que no dañan el ambiente o a las personas.

Laura Ayerdis, estudiante de décimo grado, participó con su grupo de amigas en la feria. Ellas elaboraron un generador vertical de energía eólica.

“Nuestro tema se llama energía eólica a través de un generador vertical que es diferente a lo que normalmente se conoce que tiene un generador horizontal”, explicó Ayerdis.

“Nosotros vamos a exponer como funciona y como el aire entra desde el punto de vista física  y como este genera una cierta cantidad de energía, si esto es rentable o no y a qué plazo se puede pagar”, indicó la joven.

Además dijo que en su proyecto se utilizaron diferentes materiales que se necesitan  para medir el viento y las condiciones necesarias  para ubicarlo, según ella, su proyecto no necesita un motor externo que le ayude a  iniciar su rotación para la producción de energía, “ósea el costo es más bajo, que una horizontal”.

Por su parte Bruno Zepeda, estudiante de octavo grado, presentó un proyecto para producir repelente contra mosquitos de manera natural.

“Nuestro proyecto es de los repelentes naturales,  nuestra idea es que en los campos mucha gente no tiene acceso a los repelentes químicos que a la vez también pueden dañar a la persona que los usa si la persona es asmática”, comentó.

El y su compañero de proyecto elaboraron dos repelentes, uno a base de citronela y otro hecho con hojas de laurel.

Los dos niños indicaron que a ambos les fue bien porque les interesaba el tema y pudieron descubrir cosas nuevas.