El Vicepresidente de Nicaragua, Moisés Omar Halleslevens, recibió un reconocimiento de la Oficina Regional de la FAO por los logros de Nicaragua en la lucha contra el hambre. Este reconocimiento reitera la distinción que ya Nicaragua recibió de la FAO en Roma durante su reciente Conferencia mundial.

“Uno puede tener buenas cifras macroeconómicas, pero mientras no hayan políticas para restituir los derechos de los seres humanos desde la infancia no se logra la meta”, dijo el Vicepresidente.

En los últimos veinte años, Nicaragua ha logrado reducir tanto la proporción como el número total de personas que sufren hambre a menos de la mitad, con lo que ha alcanzado el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio y la meta de la Cumbre Mundial de la Alimentación.

“El progreso enorme que ha realizado Nicaragua es una muestra de que erradicar el hambre se trata de una meta posible cuando un gobierno y una sociedad deciden convertirla en una prioridad”, señaló el Representante Regional de la FAO, Raúl Benítez.

Durante su visita a la Oficina Regional de la FAO, en Santiago de Chile, el Vicepresidente señaló que el gobierno de Nicaragua está luchando fuertemente contra la desigualdad: “Tenemos que buscar integrar en nuestra sociedad a hombres y mujeres, negros y blanco, ricos y pobres, todos se deben sentir incluidos en ella. No podemos seguir sujetos a una distribución completamente desigual.”

Nicaragua es uno de los países de la región que mayores avances ha tenido en la lucha contra el hambre: ha reducido sus niveles de subalimentación de 55,1% en 1990-93 a 21,7% en 2010-13, a través de una amplia gama de políticas públicas, de corto y largo plazo.

La “doble vía” hacia la seguridad alimentaria

La explicación de los avances nicaragüenses se halla, en gran parte, en la batería de políticas públicas dirigidas a los más vulnerables, que combinan intervenciones inmediatas para atender las situaciones críticas con otras de largo plazo para atacar las raíces mismas del hambre.

El Programa Hambre Cero es una de las formas en que el gobierno combate la malnutrición, con un fuerte énfasis nacional en la mejora de la dieta de niños y niñas durante el periodo escolar, quienes reciben apoyo del Programa Integral de Nutrición Escolar, con iniciativas específicas como “Vaso de leche y la “Galleta Nutritiva”.

Nicaragua se ha planteado la meta de erradicar la desnutrición crónica infantil antes del 2015, y también apoya la erradicación del trabajo infantil mediante transferencias monetarias a familias vulnerables, uno de los componentes del “Programa Amor”.

Benítez destacó que Nicaragua es un exportador neto de productos agroalimentarios y que el 32% de sus empleos nacionales se concentran en la agricultura. “A diferencia de muchos de los países de la región, Nicaragua pudo sortear con éxito los años de crisis, mostrando siempre cifras positivas de crecimiento económico”, explicó.

El Gobierno de Nicaragua también apoya a un sector clave para lograr la seguridad alimentaria: la agricultura familiar, sector que recibe soporte de programas emblemáticos como PRORURAL, Hambre Cero y CRISSOL.

Para incrementar la productividad y competitividad, facilita recursos financieros y asistencia técnica para la agricultura familiar, mediante el Plan especial de producción de Granos Básicos.

Nicaragua mejora los ingresos y la inclusión productiva de las familias vulnerables de las zonas rurales del país a través del Proyecto de Apoyo para la Inserción de Pequeños Productores en Cadenas de Valor y Acceso a Mercados.

“La cooperación de la FAO está alineada con las políticas de Nicaragua, lo que fue refrendado por el Director General durante su visita, lo que nos permite trabajar codo a codo con el gobierno”, explicó Benítez.

Actualmente, FAO está colaborando con el gobierno en un programa de largo alcance para avanzar hacia un futuro en que ningún ciudadano nicaragüense vuelva a tener que convivir con el hambre.

Durante el evento, el Vicepresidente de Cuba, Miguel Mario Díaz-Canel también recibió un reconocimiento similar de la FAO, debido a que Cuba uno de los ocho países de la región que ha logrado la erradicación total del hambre.