El secretario general del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Medardo González, subrayó hoy que su partido es el indiscutible ganador de las elecciones celebradas en El Salvador.

Desde el domingo cuando se conoció el escrutinio preliminar estamos seguros de que es el FMLN el triunfador, y Salvador Sánchez Cerén será el próximo presidente del país, recalcó.

Solo falta terminar el conteo definitivo de las actas que debe terminar mañana y por el momento la tendencia sigue a favor del Frente, dijo.

Ahora tenemos que trabajar y pensar en el desarrollo de este país, dijo el dirigente en entrevista con un canal de la televisión local.

Sánchez Cerén tiene un desafío muy grande y se requiere una transición muy detallada a pesar de que el FMLN es el partido de Gobierno, explicó.

Al mismo tiempo que se trabaja para el plan de cinco años, señaló, debe elaborarse un programa de nación a más largo plazo y que vaya más allá de un partido político.

Estamos decididos a poner todo de nuestra parte y tender puentes y nuestra mano para que los más diversos sectores trabajemos juntos porque el país nos necesita, agregó González.

Destacó que Sánchez Cerén creará un mecanismo para que los distintos actores de la sociedad aporten a la construcción de las políticas públicas.

Destacó la participación masiva del pueblo salvadoreño en la segunda vuelta electoral y expresó su satisfacción por los resultados del FMLN aún con un margen estrecho.

Acerca del comportamiento del derechista Alianza Republicana Nacionalista, aseguró que está acuñando frases, como un supuesto fraude, sin argumento alguno.

Los mecanismos del Tribunal Supremo Electoral permiten a toda la población constatar a través de la web cada una de las actas emitidas por las Juntas Receptoras de Voto.

Asimismo, los observadores internacionales califican de transparente el proceso y apegado a las leyes del país.

Según las autoridades electorales, durante el escrutinio en las Juntas fue nula la posibilidad de hacer fraude debido a la participación de miembros de ambos partidos, de la seriedad de los vigilantes y supervisores del proceso, así como el cumplimiento de las normas a través de la exigencia de ambas partes en contienda.