Deliciosos dulces que inundan los mercados de Managua, con su olor a inocencia, atrayentes colores y aún más agradables sabores, son ofertados por comerciantes de ese popular centro de compras, especialmente por la dulcería La Granadina.

Compradores interesados se asoman constantemente por los tramos de las dulcerías para darle gusto a su antojado paladar, atrapado por diversos colores que a la vista y a la experiencia ofrecen gratos momentos al consumidor.

En los pasillos del Mercado Roberto Huembes se observan algunos puestos de venta de dulces, delicadamente empacados, como cajetas de leche, de masa, huevos chimbos o manjares, trocantes y enchiclados, entre otros.

Los propietarios de dulcerías de los mercados están además ofertando dulces típicos de la temporada de cuaresma como el almíbar o curbasá, cusnaca, atolillos, atoles duros, manjar de mango, arroz con leche, y varios más.

Uno de los comerciantes manifiesta que “ni la globalización” logró desplazar a la dulcería nacional, mucho menos a la ligada al período de la cuaresma o más propiamente de Semana Santa.

Más de tres décadas en el Mercado

Con un negocio y tradición, establecido por más de tres décadas, Martha Lorena Zúniga de dulcería La Granadina, responde con mucho orgullo que la dulcería ha ocupado parte de la vida de su familia, de su tiempo, tratando de satisfacer el gusto tradicional del nicaragüense.

“Con esta dulcería nosotros somos fundadores del mercado Huembes, trayendo estos dulces desde el taller que está instalado en Granada”, dice Martha Lorena, quien añade que el éxito de ese negocio ha sido mantener el sabor tradicional de los dulces y manjares típicos de Nicaragua.

“Estamos ofreciendo la calidad de todos los años y lo típico de la Semana Santa, con las mieles, la curbasa o almíbar, que lleva revuelto papaya, coco, jocotes, nancite, mango, pero también ofertamos mieles de solo papaya, solo mango, dependiendo de la clientela y de lo que quiera llevar”, explica la comerciante.

Tradición mantenida a través del tiempo

La compañera Zúniga señala que lo que en este momento más se está vendiendo es el almíbar o curbasa, que es un producto representativo de esta temporada y que se vende desde 10 córdobas un paquetito hasta 100 córdobas la libra, de acuerdo a lo que el cliente quiera.

La compañera Zúniga al dar parte de su experiencia, señala que para preparar el almíbar, el jocote se pincha, se deja caer en agua con azúcar hirviendo y, una vez pinchados, se deja caer el jocote al hervidero de la miel y luego se deja a fuego lento para que la semilla no salga pelona, sino bien conservada con su piel, al igual que se hace con el icaco en miel.

“Es importante preservar esta tradición porque es parte de nuestra cultura, de la personalidad del pueblo nicaragüense”, ratificó.