Vladimir Zaporozhit Sergerich y Menorin Alexander Ivanovich son los dos sujetos de origen ucraniano que se encuentran tras las rejas y que en las próximas horas serán procesados por el delito de transporte internacional de estupefacientes y psicotrópicos tras ser detenidos el pasado 6 de marzo en el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino y encontrársele a uno de ellos 91 óvulos de cocaína con un peso de 356.4 gramos.

Ambos sujetos fueron encontrados sospechosos al momento de pasar la revisión de rutina de la terminal aérea durante su salida del país con destino a Ucrania y producto de la información compartida a la Policía Nacional por el Servicio Antidrogas de la Federación Rusa, se realizaron investigaciones exhaustivas, según indicó el Comisionado Mayor Fernando Borge, jefe de la División de Relaciones Públicas de la institución de orden público.

“Se mostraron muy sospechosos al momento de habérseles pasado por el registro tanto de Rayos X como del detector de metales, por lo que se hizo una exanimación exhaustiva y se determinó llevarlos a hacer exámenes más minuciosos en el Hospital de la Policía, donde se detectó objetos extraños, bultos extraños en los órganos de uno de los ucranianos”, detalló Borge.

El jefe policial indicó que tras los exámenes realizados en el Hospital Carlos Roberto Huembes se le detectaron los 91 óvulos de cocaína a Vladimir Zaporozhit Sergerich, quien empezó a expulsar el primero a eso de las 10:40 de la mañana del 7 de marzo, otros 18 óvulos a las 6:20 de la tarde y 72 óvulos a las 10:04 de la noche.

“Con esto queda en evidencia una vez más la efectividad del sistema que de manera permanente la Policía Nacional en cooperación con otras agencias antidrogas y con otras instituciones de nuestro Gobierno mantienen en los puntos de control fronterizo como en el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino”, manifestó el Comisionado Mayor Borge.

Golpean célula de apoyo logístico de transporte de drogas

El Comisionado Mayor Borge también informó este domingo que el día 8 de marzo fue capturado uno de los principales líderes de la célula de apoyo logístico para el transporte de drogas que operaba en el país, Franklin Heriberto Torrez Bejarano alias La Pájara y que había sido circulado por las autoridades a raíz de la Operación Temis.

Borge señaló que La Pájara fue ubicado producto del trabajo de inteligencia en la ciudad de Granada, donde se le capturó a pesar de la evidente transformación de su aspecto físico con la intención de evadir la justicia.

Torrez Bejarano ya fue puesto a la orden del Juez Sexto de Distrito Penal de Audiencias de Managua bajo los cargos de tráfico de estupefacientes psicotrópicos y otras sustancias controladas, lavado de dinero y crimen organizado en perjuicio de la salud pública de la sociedad nicaragüense y la tranquilidad pública de Nicaragua.

La Pájara financiaba y acopiaba droga que era tumbada en Rivas.