El Gobierno del Presidente Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo han entregado en el departamento de Jinotega un total de 1 mil 110 viviendas a familias de muy escasos recursos, restituyéndoles el derecho a tener un sitio digno y seguro para vivir, destacó la compañera Judith Silva, presidenta del INVUR.

Ese total de viviendas se completó este jueves con la entrega en el casco urbano de Wiwilí, Jinotega, de un total de 19 casas para familias empobrecidas, las que agradecieron la restitución de derechos que realizó el gobierno del presidente Daniel Ortega.

La compañera Silva explicó que el Buen Gobierno del comandante Daniel ha venido restituyendo el derecho a vivir dignamente a las familias que no tienen casas de habitación y en ese sentido explicó que se ha trabajado en localidades como el municipio de Jinotega, Wiwilí, la Concordia y Santa María de Pantasma, entre otros municipios.

Destacó la ministra del Instituto Nicaragüense de la Vivienda (INVUR) que en los últimos dos meses se llevan construidas alrededor de 720 viviendas, en tanto que se espera llegar a construir y entregar en el 2014 un total de 4 mil 500 casas de habitación para familias de escasos recursos.

Entre tanto, Roberto Flores, vice alcalde de Wiwilí, dijo que las 41 viviendas fueron construidas en comunidades de Wiwilí, en la Marañosa y en Maleconcito y añadió que en todos los casos se aplicó la política de responsabilidad compartida entre el Gobierno del Presidente Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo con las familias beneficiadas, las que participan ayudando a construir las casas que van a ocupar.

Felices porque ya tienen su hogar

Luz Marina Zamora Blandón, una de las beneficiadas dijo “me siento tranquila y doy gracias a Dios, al presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo porque ya voy a tener mi hogar y está bien esa disposición gubernamental de ayudar a los pobres, algo que ningún otro gobierno ha hecho hasta ahora”.

Por su lado, Felipe Alegría Melgara expresó “me siento tranquilo porque se están cumpliendo las promesas de nuestro gobierno y quiero decir que en mis 67 años de edad nunca miré hasta hoy lo que aquí ha ocurrido en ayuda a los pobres.

Mientras que Justina Casco Calderón manifestó que se encontraba feliz porque ahora tiene una casa nueva y no como la que tenía antes que estaba en muy mal estado y agregó que habrán otros muchos que serán beneficiados con sus casitas a como ella lo fue.