Al son de mariachis y chicheros, con queque y regocijados en fraternidad, feligreses y sacerdotes de la Iglesia Católica de Nicaragua, acompañaron a Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes en la celebración de su 65 aniversario natal.

Por la mañana, Su Eminencia fue recibida por los niños de la Escuela Parroquial Casita Azul, ubicada en Altagracia, cercana a su domicilio, quienes le cantaron las mañanitas y saludaron emotivamente al Cardenal deseándole feliz cumpleaños.

La comunidad educativa del centro de estudios celebró el cumpleaños de Su Eminencia con un acto cultural preparado por los estudiantes, mientras que los pobladores cercanos a su residencia le saludaban alegremente en la calle, felicitándolo por su cumpleaños.

Luego, el Cardenal fue recibido por sus compañeros de trabajo en la Curia Arzobispal de Managua, quienes aprovecharon para homenajearlo, cantarle las mañanitas al son de mariachis y degustar un sabroso queque.

A petición del mismo Cardenal Brenes, los mariachis entonaron canciones como “La Muerte de un Gallero” y “El Mariachi Loco”, que alegraron el ambiente entre los presentes.

El Cardenal Brenes dijo que el celebrar su cumpleaños junto a los niños de la Escuela Casita Azul, le causó emoción pues recordó su época de infante.

Explicó que el reto para él en los próximos años es seguir trabajando para el Altísimo. “Que mi vida siempre se consagre a Él y yo pueda no solamente con mi palabra, sino con mi vida, dar testimonio de su presencia de Amor en el mundo”, comentó.

Agradeció a Dios las bendiciones que, a lo largo de 65 años, ha recibido desde el mismo momento de su nacimiento.

“Qué hermoso celebrar 65 años con los niños, con la gente sencilla del barrio que también me ha mirado crecer como sacerdote, agradecer a tantas parroquias que desde las 5 am han estado llamándome. Gracias al Señor por el don de la vida y que yo pueda seguir sirviéndole para que Él sea conocido y amado intensamente”, indicó.

Finalmente, comentó que ha recibido saludos y felicitaciones de feligreses, niños, sacerdotes, amigos y periodistas. “Siento que cada uno, desde su campo, me ha manifestado su amistad, me ha manifestado su cariño y estos días han sido de fiesta”, expresó.

Constructor de lazos de fraternidad y hermandad

Sus más cercanos colaboradores, como el Obispo Auxiliar de Managua, Monseñor Silvio Báez y Monseñor Mantica, explicaron que el Cardenal Brenes, desde que fue nombrado Obispo en Matagalpa y luego Arzobispo de Managua, ha logrado construir fuertes lazos de fraternidad y hermandad entre todo el clero nicaragüense.

Monseñor Báez, indicó que la celebración del cumpleaños del Cardenal Brenes, en unidad, es parte del cariño y de la comunión de la arquidiócesis con su Pastor.

“En parte (esa comunión) ha sido fruto de él mismo, él es un hombre de gran comunión y ha logrado crear entre nosotros también lazos de mucha fraternidad. Eso es algo que ha logrado impulsar en la Arquidiócesis en los años que ha estado, ha sido la fraternidad sacerdotal”, indicó.

Por su parte, Monseñor Mantica, comentó que desde el año 2005 el ahora Cardenal Brenes se planteó entre sus prioridades promover la fraternidad sacerdotal. “Desde ese momento hemos crecido mucho en la fraternidad sacerdotal”, aseguró.

Un buen vecino

Olimpia Vidaurre, vecina de Su Eminencia, señaló que este año es un orgullo celebrarlo ahora que es Cardenal.

“Él siempre ha sido familia para nosotros, como Padre siempre ha estado con nosotros. Él como cualquier vecino de barrio siempre está atentó a lo que nos pase, nos puede dar un consejo, si hay un disgusto él va de primero (para mediar) y es un muy buen vecino”, señaló.

En la casa de Vidaurre como en otras viviendas aledañas a la residencia del Cardenal, se escuchaban las mañanitas en su honor.