De estatura media, tez morena y de origen humilde es doña Verónica Vanegas González, quien a sus 57 años se dedica al oficio de la vulcanización, una labor poco común en las mujeres pero que desde hace veinte años realiza en su hogar ubicado cerca del populoso Mercado Oriental. Vistiendo un pantalón jeans, camiseta, gorra y su infaltable chaqueta camuflada, ella a diario y desde muy temprano abre las puertas de su modesto establecimiento para brindar sus servicios a quienes lo necesite.

Muchos creerán que el trabajo dentro de una vulcanización es únicamente una tarea para los hombres, debido al esfuerzo físico que requiere esa labor, sin embargo, esta mujer que con su empeño y esfuerzo ha logrado salir adelante con su familia, manifiesta que ellas también son capaces de llevar el sustento a su hogar realizando trabajos de este tipo.

“Desde hace veinte años trabajo en esto (vulcanizadora), me gustan estos trabajos en los que se requiere de la fuerza física, muy poco me gusta el trabajo de ama de casa pero decidí trabajar en la vulcanización porque además me ha permitido cuidar a mis hijas mientras me gano mi dinero”, señaló.

Fue su esposo quien la encauzó en esta labor que años después les ha dado buenos frutos, logrando sacar a delante a sus hijas, brindándoles educación y una vida digna, demostrando así que las mujeres son capaces de contribuir y aportar a la economía del hogar.

“El primero que instaló la vulcanización fue mi esposo y después él buscó a vulcanizadores y es ahí cuando yo aprendí, fijándome cómo era el trabajo y fui aprendiendo poco a poco, después que él se retiró del Ejército y con el dinero de su liquidación, ambos iniciamos con este negocio”, aseveró.

“Me siento igual que las demás mujeres, únicamente se necesita de esfuerzo y tener actitud positiva porque cuando tenemos necesidad hacemos a un lado todo para poder sobrevivir y salir adelante. Con este trabajo, he logrado que una de mis hijas hoy sea abogada y la hija menor está a poco de ser administradora de empresas”, manifestó.

Además de ser un ejemplo para muchas mujeres, Verónica ha sido una madre ejemplar para sus hijas, a quienes les ha inculcado muchos valores, principios y el oficio, así mismo han sido testigos de la laboriosidad de esta mujer luchadora.

“A mis hijas les he enseñado a hacer este mismo trabajo, para que no sientan pena, porque un trabajo siempre que sea digno, no es vergonzoso, yo les he dicho que ningún trabajo es afrento, les he enseñado mucho a ellas y le he ayudado a mi esposo, gracias a esto hemos logrado tener nuestra casa y hemos logrado adquirir préstamos para la ampliación del negocio”, destacó.

Ser madre, esposa y responsable del negocio familiar no ha sido fácil, sin embargo, ella ha logrado combinar todas estas tareas, lo que demuestra las capacidades de las mujeres, quienes a diario luchan por conservar sus familias y ser ejemplo para otras.

“Después de hacer las cosas de la casa abrimos el negocio, siempre he podido combinar las tareas del hogar con el trabajo, porque cuando no hay clientes me voy a la casa a cocinar, limpiar o hacer lo que sea necesario, cuando mis hijas estaban pequeñas les ayudaba a hacer la tarea y así hemos transcurrido durante estos veinte años”, dijo.

Como toda madre soñadora y amante de sus hijos, Verónica a lo largo de estos años ha compartido sus conocimientos y valores a sus dos sucesoras, enseñándoles a trabajar y a ser mujeres agentes de cambio, dejando atrás el esquema de que las mujeres únicamente pueden desarrollar tareas asociadas al hogar.

“La madre enseña los valores y el amor al trabajo a sus hijos cuando tenemos los valores dentro de nosotras, porque si yo fuese una mujer con otro estilo de vida mis hijas no serían lo que hoy son, porque lo que yo siempre quise fue que ellas tuviesen una mejor preparación académica”, manifestó.

“Las mujeres no debemos ser dejadas, nunca somos menos que otras, ni somos menos que el hombre, porque lo que ellos pueden hacer, nosotras también podemos. Las mujeres no debemos hacernos a un lado, debemos esforzarnos para salir adelante porque hoy somos la cabeza del hogar y debemos estar activas y esforzándonos por nuestros hijos y de esta manera darles un buen ejemplo”, concluyó.