Ante un lleno total en la Catedral Metropolitana de Managua, su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes instó al pueblo católico en este inicio del periodo de Cuaresma, a practicar la humildad y reconocer nuestros pecados, al tiempo de promover la Reconciliación entre todas las familias nicaragüenses.

En sus primeras palabras, subrayó que estos 40 días de Cuaresma, se caracterizan por la oración, el ayuno y las buenas obras, pero éstas deben realizarse “no para que me vea la gente, no con publicidad”.

“Yo oro de manera personal, pero toda la Iglesia está en oración, yo voy hacer un ayuno, pero también sé que toda la Iglesia está en esta actitud de ayuno, voy hacer las buenas obras pero también toda la Iglesia, todos estamos realizando las buenas obras, pero dónde está el gran misterio, en el silencio”.

Para sustentar sus palabras, el Cardenal Brenes reveló que en la misa de acción de gracia celebrada el pasado martes, durante la procesión de ofrenda, un niño se le acercó y le entregó un “rollito de papel” que resultó ser dinero en efectivo.

“Un niño vino a saludarme y cuando yo me bajé para abrazarlo, él quería decirme algo y yo me regresé y le pregunté ‘¿qué quieres decir?’, me entregó un rollito de papel y me dice: ‘esto es de mis ahorros, de lo que mis papas me regalaron’, me lo dijo al oído; ahora, uno dice el pecado, pero no el pecador, pero vea qué bonito, en silencio aquel niño se acercó y me dijo se lo obsequio a usted de mis ahorros”, reveló durante la misa.

También instó a que debemos reconocer nuestras debilidades y no caer en actitudes soberbias, reconocer que somos pecadores y eso es grato a Dios, a Jesucristo.

“El Papa Francisco nos está diciendo que Cristo se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza. Y en qué consiste toda esa pobreza, sino en esa disponibilidad, en ese dejarnos conducir, en poder reconocer nuestras debilidad y no caer en una actitud soberbia y decir ‘yo no tengo pecado’, yo creo que esa es la actitud más dura de nosotros, decir ‘yo no tengo pecado’”.

Recordó que Dios a través de Jesucristo dejó en la Iglesia la potestad de poder absolver los pecados.

“El Señor ha querido dejar en la Iglesia que en su nombre se pueda absolver los pecados y recuerden muy bien lo que hacia el Señor: Yo te doy el poder de perdonar los pecados, a quien se le perdone quedan perdonados y a quienes no se les perdone no quedan perdonados, el Señor ha dado a la Iglesia ese poder”, señaló el alto jerarca.

Brenes indicó que lo más hermoso es que podamos reconocer humildemente que somos pecadores, de tal manera que eso hace que tengamos “la pobreza de Jesús, que se ha hecho hombre como nosotros para asumir todas nuestras debilidades”.

Cuando se logra eso, podemos darnos cuenta que necesitamos detenernos y hacer un proceso de cambios y la Cuaresma es el momento oportuno para experimentar nuevos cambios.

“Les digo queridos hermanos, no perdamos esta oportunidad, no perdamos estos cuarenta días para dejarnos reconciliar con Dios, Él ha venido a dar Su Vida para que nosotros tengamos vida y tengamos en abundancia”.

Brenes concelebró la eucaristía con el sacerdote Héctor Treminio, quien recordó que Su Eminencia cumple años este 7 de marzo, fecha en la que será celebrada una procesión en los predios de la Catedral de Managua.

A la iglesia llegaron centenares de ciudadanos que siguieron atentos las palabras del Cardenal Brenes, como doña Ruth Pineda, que indicó que la Cuaresma es “para preparar las almas y los corazones para que vivamos lo que vivió Cristo en vida”.

“Este tiempo lo ocuparé para hacer ayuno y hacer reflexión de las cosas que debo cambiar en mi vida, para dedicarle a Dios esta conversión y las palabras del Cardenal Brenes es como una brisa fresca que siempre nos trae el amor de Dios”, dijo Victoria Rivera del barrio Buenos Aires en Managua.