El Presidente de la República, comandante Daniel Ortega Saavedra, aseguró durante el acto conmemorativo del 80 aniversario del paso a la Inmortalidad del General Augusto C. Sandino, que la batalla que hoy libra Venezuela es la misma batalla de Nicaragua y por tanto la misma batalla que en sus tiempos libró el máximo héroe nicaragüense.

En el acto, realizado en la Plaza de la Revolución, el comandante Daniel estuvo acompañado por la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, compañera Rosario Murillo; el Canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Elías Jaua; delegaciones internacionales y por miles de jóvenes comprometidos con continuar el legado de Sandino.

Durante este acto, Daniel y el Canciller Jaua rindieron un homenaje ante el mausoleo donde reposan los restos del Comandante Carlos Fonseca Amador, el Coronel Santos López y el comandante Tomás Borge.

En su mensaje el mandatario recordó lo que fue la lucha del general Sandino y señaló que esos sueños hoy se están haciendo realidad en América Latina, aún a pesar de que hay fuerzas reaccionarias que quieren siempre estar al lado de los intereses del imperialismo yanqui.

“La batalla que hoy se está librando en Venezuela es la misma batalla que ha librado nuestro pueblo a lo largo de su historia y que seguimos librando en estos tiempos”, dijo Daniel.

“La batalla de Venezuela por lo tanto, querido hermano Elías, es también la batalla de Nicaragua, es también la batalla de Sandino, es también la batalla de nuestros héroes y de nuestros mártires”, subrayó el mandatario.

En el acto conmemorativo el comandante recordó con un video al activista por la paz estadounidense Brian Wilson, quien perdió ambas piernas en Estados Unidos cuando fue embestido deliberadamente por un tren que transportaba armas para la Contra, durante la guerra de agresión de los años ochentas en Nicaragua.

En el video, Wilson se solidariza con la lucha del pueblo nicaragüense y deplora el imperialismo norteamericano.

Para el mandatario ese hecho muestra la crueldad del Imperio, incluso con sus mismos ciudadanos.

Imperio nos quiere como esclavos

Así mismo que dijo que los pueblos de la región han venido batallando hasta conformar lo que hoy es la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), tal como lo soñaron Bolívar y el General Sandino.

En esta nueva fase histórica, indicó, “hay que reconocer el papel de vanguardia” que asumió el fallecido mandatario venezolano Hugo Chávez Frías.

“Hoy podemos decir que estamos construyendo una América Latina que está cada día más libre de los poderes del Imperio, pero enfrentada esta América Latina a un imperio que no acepta que nos unamos, que nos juntemos, que no acepta que seamos libres, que nos quiere únicamente como esclavos, no como ciudadanos libres”, refirió.

EEUU no reconoce victorias revolucionarias

Expresó que los imperialistas de la Tierra, no aceptan los resultados electorales cuando de esos salen triunfantes fuerzas progresistas.

“Los únicos gobiernos que ellos reconocen, arman, financian y defienden son aquellos que se les someten”, indicó, a la vez que recordó que el bloqueo a Cuba lleva 55 años, precisamente por ser un país surgido de una revolución que nunca se ha sometido a los designios norteamericanos.

No podemos bajar la guardia

Daniel expresó que por tanto no se puede bajar la guardia aún y cuando un proceso de liberación tenga condiciones favorables.

“No se pude bajar la guardia, porque allí está conspirando el Imperio”, señaló.

El colmo de esta conspiración, explicó, ha surgido con el destape del espionaje mundial, en donde Estados Unidos no solo espió a los países que considera contrarios a su política, sino también a sus países aliados.

Denuncia guerra mediática

El presidente nicaragüense también se refirió a la guerra mediática que se ha emprendido en contra del gobierno y pueblo bolivariano de Venezuela.

Refirió que esto es una infamia, y destacó que hay canales de televisión estadounidenses que han lazado una campaña feroz a tiempo completo manipulando la situación que hoy se vive en el país sudamericano.

“Es una guerra mediática, es una guerra de mentiras”, expresó.

Al respecto reprochó a esas cadenas de noticias el no informar sobre los asesinatos de inmigrantes a manos de patrullas fronterizas norteamericanas, las cuales son historias marcadas por el dolor y la muerte, a tal punto que entre el 2010 y 2013 un total de 22 inmigrantes murieron a manos de agentes de fronteras.

Tan grave es la situación que entre 1990 y el 2012, la cifra inmigrantes muertos supera los 2 mil, subrayó.

Daniel también se refirió al abuso sistemático de los derechos de los prisioneros en Guantánamo, una cárcel fuera de la legalidad que el presidente Barack Obama había prometido que cerraría.

Durante el acto igualmente mostró imágenes de la violación al derecho de protesta dentro de los mismos Estados Unidos.

“No se rasguen (los Estados Unidos) las vestiduras, empiecen por respetar los derechos humanos y los derechos ciudadanos en su país”, afirmó Daniel, quien señaló que si Estados Unidos no es capaz de esto, peor que lo haga con los derechos de los demás pueblos del mundo.

América Latina como región de paz

El líder sandinista indicó que todos los países que integran la CELAC han dejado claro que lo que quieren es que toda la región sea un lugar de paz.

Esta palabra no les gusta a los Estados Unidos, aseguró, ya que a las pocas semanas ya estaban incendiando Venezuela. Añadió que muy probablemente están conspirando para que en El Salvador no gane el candidato del FMLN.

“¿Qué esperamos de Estados Unidos? Que respete las decisiones que tomamos los latinoamericanos y caribeños”, refirió.

Al respecto, llamó al Imperio a que en vez de financiar a grupos de desestabilización, más bien muevan recursos para dar estabilidad y luchar contra la pobreza en la región.

Nicaragua en un punto de equilibrio

Daniel dijo que no obstante en el caso de Nicaragua -cuando se van a cumplir 158 años de la Batalla de San Jacinto contra el expansionismo yanqui- se está llegando a un punto de equilibrio, es decir, un punto que les da a los nicaragüenses estabilidad, gobernabilidad y paz para asumir los grandes retos que hay por delante.

“Por primera vez en la historia de nuestro país estamos logrando trabajar juntos los nicaragüenses en una gran alianza: el pueblo, los trabajadores, los campesinos, la juventud, mujeres, la pequeña empresa, los artesanos, los medianos empresarios y los grandes empresarios”, destacó.

“Este país ha logrado aprender de las enseñanzas de la historia”, refirió.

El mandatario recordó el gran ejemplo que ha dado a Nicaragua el Cardenal Miguel Obando y Bravo, cuando luego de la guerra alimentada por el Imperio se logró finalmente conquistar la paz y la reconciliación.

“Quiero reconocer una vez, aquí en este aniversario del tránsito a la inmortalidad de Sandino, lo que ha sido el liderazgo, el compromiso profundamente cristiano a favor de la reconciliación y la paz que ha venido librando en las más duras condiciones, recibiendo pedradas de todos lados, Su Eminencia el Cardenal Miguel Obando y Bravo, Cardenal de la Paz y la Reconciliación”, aseguró.

Añadió que en Nicaragua la Revolución echó raíces en el pueblo y en instituciones como el Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional, quienes tuvieron su origen precisamente en ese hecho histórico y no en la Guardia Somocista, aquel cuerpo militar impuesto por los yanquis durante la ocupación.

Expresó que gracias a estas dos instituciones y su vinculación con el pueblo, es que Nicaragua ha logrado rechazar el narcotráfico y el crimen organizado.

“Puedo decir con todo orgullo que del 10 de enero del 2007 hasta la fecha, gracias a Dios, gracias al pueblo de Nicaragua que le dio su voto al Frente Sandinista, tenemos estabilidad, tenemos paz y seguiremos teniendo estabilidad y seguiremos teniendo paz”, subrayó el comandante Daniel.

Dijo además que el espíritu de Sandino está en el pueblo nicaragüense y en la juventud, la cual permanecerá movilizada en solidaridad con el pueblo de Venezuela el tiempo que sea necesario.

Finalmente, firmó que hay que tener fe en Dios y Cristo de que será el propio pueblo norteamericano el que hará desaparecer el imperialismo, haciendo por lo tanto de ese país una nación democrática y solidaria con los pueblos del mundo.