Sandino fue la primera figura latinoamericana, cuya presencia, se hizo sentir simultáneamente en todo el planeta, valoró el Padre Miguel D’ Escoto Brockmann, ex Presidente de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y ex Ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua.

Al realizar una visita a su casa-museo, el Padre D’Escoto sostuvo que la lucha de Sandino –al enfrentarse tan valientemente a los marines norteamericanos- causó gran admiración entre los intelectuales, líderes y obreros desde el Cono Sur hasta México y toda Europa.

“Incluso, en China había un batallón que llevaba los estandartes de Sandino, y eso lo sabemos por los informes del contingente de marines que estaban en China en ese momento, y los informes que escribieron para sus superiores en Washington”, explicó el ex canciller nicaragüense.

“Lo que más admiró el mundo de Sandino, es precisamente cómo un hombre grande y lleno de espíritu nacionalista, se enfrenta contra ese gran monstruo norteamericano, al que todo mundo no quiere, pero que temen decírselo. Pero Sandino es como el caso de la pulga que lucha contra el elefante, y logra impresionar a todos su valentía”.

ALBA y CELAC reflejan la concreción del sueño de Sandino

Para el religioso, el General de Hombres y Mujeres Libres impulsa con mucho amor la integración de la Patria Grande. “Era un internacionalista, era un latinoamericanista y así hay que recordarlo siempre”. Además, manifiesta que iniciativas que promueven la unidad como son la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestramérica (ALBA), es la concreción clara del sueño de Sandino.

“Sandino nos dio el ejemplo de cómo había que no claudicar en esta lucha. Nos anima a seguir adelante en el sueño de Fidel, en el sueño de San Chávez de América; especialmente en este momento tan importante de América Latina en que los diabólicos gringos nos están acosando”, refirió.

El ex Presidente de la ONU, valoró que lo que las juventudes tienen que seguir haciendo para mantener vivo el legado del General Sandino es “no dar ni un paso atrás”. Además de no creer en el imperio, “quien se cree más vivo que el propio demonio”. El Padre D’Escoto reflexionó que nunca nadie dijo que la lucha –por valores tan grandes como la independencia, soberanía e integridad territorial- sería fácil. “Es una lucha que requiere de héroes, de gente comprometida totalmente”, aseguró.

El compañero Eduardo Martínez Bourbonet, Embajador de la República de Cuba en Nicaragua, subrayó que cuando es asesinado Sandino por la Guardia Somocista –por orden de los Estados Unidos- el Comandante Fidel Castro, líder de la revolución cubana, era apenas un niño de 8 años; sin embargo su influencia fue decisiva en el proceso revolucionario de esta patria hermana.

“Lo ha dicho el propio Comandante Fidel Castro, cómo se inspiró en parte de las luchas que estudió, la guerra de guerrillas, el ejército de Sandino, su forma, sus métodos de lucha, y fue inspiración para el propio Che Guevara, para todos los luchadores de nuestra gesta liberadora”, expresó.

Sandino: faro de los procesos revolucionarios de la región

Por su parte, el compañero Javier Arrúe de Pablo, Embajador de la República Bolivariana de Venezuela en Nicaragua, indicó que el General de Hombres y Mujeres Libres es un referente histórico que ha logrado trascender en la unidad de la Patria Grande que soñó Bolívar.

“Logró construir una gran nación de naciones, libres, soberanas, independientes donde los pueblos se sintieran realizados, con justicia, con equidad. Sandino es realmente alguien que trasciende”, destacó, además, agregó que precisamente por eso toda América Latina y el Caribe reconocen en Sandino como un faro de sus luchas sociales, como lo fue Bolívar hace 200 años.

El embajador venezolano sostuvo que parte del gran sueño de unidad y paz que tuvo Sandino se refleja en el desarrollo de iniciativas subregionales como UNASUR, MERCOSUR, el Grupo Andino, El Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y el Sistema Mesoamericano, donde todos los pueblo convergen y trabajan para alcanzar la justicia social en hermandad y solidaridad.