De hecho el encuentro de las dos marchas que cargaban en sus hombros las imágenes de Santiago y de San Sebastián desde Diriamba y Jinotepe y San Marcos y la Virgen de Monserrat, desde San Marcos y la Concepción se dio en medio de la algarabía de promesantes y asistentes, en lo que es denominado como el tope de “los santos”.

Las efigies de los cuatro patronos de las ciudades mencionadas eran realmente hechas bailar al son de la música de chicheros, hasta que todos fueron unidos y eran llevados con dirección hacia San Marcos, donde permanecerán en la parroquia local hasta el domingo próximo, cuando cada uno de ellos será llevado hacia sus localidades.

Junto con los asistentes que marchaban como promesantes, se destacaba la asistencia de  varones disfrazados de mujeres, de diablitos entre otros que bailaban al son de la música de las bandas de chicheros que animaban las dos marchas que posteriormente se convirtió en una sola.

El Sacerdote de la iglesia de San Marcos, Francisco Campos Trejos explicó que el patrono fue bajado de su altar por la noche anterior al tope con la virgen de Monserrat y luego con Santiago y San Sebastián, luego de lo cual son traídos al templo de San Marcos, al tiempo que recordó que el 25 de abril se celebrará una misa solemne que contará con la presencia del arzobispo Leopoldo Brenes.

María Herrera y Otto Herrera, dijeron que con el pasar de los tiempos más personas están asistiendo al encuentro o al tope de los santos, haciéndose más numerosas y con mayor reventar de pólvora.

Más de 40 años de asistencia

Uno de los asistentes al encuentro de “los santos”, Ernesto Mendieta dijo que tenían 40 años o más de asistir y dijo que “ojalá nunca se caiga la tradición porque usted sabe que aunque nosotros somos muy devotos de San Sebastián hay personas que han ido introduciendo otras costumbres”.

Entre tanto otro promesante William González destacó que la fiesta en honor a San Marcos data de hace mucho tiempo, más de un siglo, es un fervor que lleva a realizarle las fiestas cada abril y se celebran a la vez dos topes, primero con la virgen de Monserrat y luego con Santiago y San Sebastián en El Mojón, que es el punto limítrofe  entre San Marcos y Jinotepe.

A las 10 de la mañana los promesantes de San Marcos bajaron con la imagen de San Marcos en dirección norte, precisamente al sitio conocido como Las Pilas donde se encontraron con los promesantes de La Concepción que llevaban en hombros la imagen de la Virgen de Monserrat.

Posteriormente las dos marchas tomaron dirección hacia San Marcos y luego hacia Jinotepe, llevando a las dos imágenes que fueron dejadas en la iglesia hasta el domingo siguiente, en una costumbre que es reminiscencia de costumbres de los tiempos de la Colonia española.