El legado del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, que quedó sembrado en las altas montañas del norte de Nicaragua, hoy es cosechado por miles de familias campesinas que a lo largo y ancho del país trabajan en cooperativas.

Un 27 de agosto de 1932, Sandino anunció su proyecto de crear cooperativas de obreros y campesinos en las zonas liberadas del norte de Nicaragua, pero fue en 1933, luego de la firma de los acuerdos de Paz, que el General fundó la primera cooperativa de corte agrícola en las riberas del Río Coco.

Desde entonces, la cooperativa más que una propuesta de trabajo y producción es un modelo que ha permitido el desarrollo del campo y está ligado a la fortaleza de la familia campesina.



Simeón Justiniano Úbeda, escritor y estudioso de la vida de Sandino, expone que la familia es para el General una de las causas de su lucha, y las cooperativas son el mecanismo que dotan a las familias de las herramientas necesarias para progresar.

“Como padre, Sandino quiere lo mejor para sus hijos, él sabía que tenía una niña, que tenía que luchar para que Blanquita no fuera una esclava de nadie. Él quería que ella fuera libre, que creciera en una patria libre y soberana, sin intervenciones de ninguna clase”, comenta Úbeda.

Sin embargo, la lucha de Sandino no es solamente inspirada en su visión de alcanzar una Patria Libre para las familias campesinas, sino en que esa libertad sea desarrollada y celebrada con trabajo para alcanzar el progreso.



“Sandino quería una Nicaragua sin que nadie le pusiera un obstáculo para cultivar la tierra y para hacer prosperar la nación”, explica Úbeda y por esa razón, afirma, el General constituye la primera cooperativa con familias de campesinos y obreros, para lograr el bienestar en el campo.

“Si las cooperativas se implementan, las familias crecen en progreso, porque el fin de las cooperativas es hacer que las familias sean autosuficientes”, subrayó Úbeda.



Sandino: obrero, trabajador y campesino

La lucha de Sandino no sólo fue contra el intervencionismo norteamericano en Nicaragua. Con cada acción y palabra el General revolucionaba la vida de los y las nicaragüenses.

Continuó con la lucha de Zeledón en la defensa de la Soberanía, el decoro y la dignidad de la nación; fundó un modelo de trabajo y producción, el cooperativismo, inspirado en la familia y para la familia; y le devolvió al pueblo indígena su protagonismo para construir y consolidar las rutas de progreso y bienestar de Nicaragua.

Desde las alturas del cerro Yucapuca, lugar donde Sandino se atrincheró con sus soldados del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, José Luis González, cacique del pueblo indígena de Jinotega, afirma que el General fue, en principio, una persona que luchó por la clase obrera y campesina indígena.

“Él aquí, en el cerro Yucapuca, asentó sus tropas, aquí cuentan los abuelos que es de donde daba órdenes, porque desde aquí se mira el kilambé. Para nosotros, Sandino es una persona ejemplar, él luchó por la clase obrera. Gracias a la lucha de Sandino tenemos libertad, hay un legado de la historia de Sandino donde él siempre dijo: me siento orgulloso que por mis venas corra la sangre india americana”, comentó el cacique.



“Para nosotros los indígenas eso fue algo grandioso y especial porque se identifica con nuestra identidad. En Yucapuca hubo indígenas que se le unieron en su lucha contra los gringos, y para nosotros es un orgullo el legado histórico de Sandino”, agregó.

González recordó que la dictadura somocista reprimió a los obreros y a los indígenas, pero Sandino, quien se sentía identificado con los pueblos originarios, los elevó en dignidad y nacionalismo.

Asimismo, estimó que el Gobierno Sandinista está materializando los sueños de Sandino. “Hace 80 años él pensaba en el desarrollo, él pensaba en la unidad de América y eso lo estamos logrando, ahora hay tantos países que se nos están uniendo en la misma lucha, ahora tenemos el ALBA y la CELAC, organismos que integran a todos los pueblos libres de América”, indicó.



Juventud: gracias a Sandino ahora vivimos en victoria

El legado de Sandino también es reconocido por la juventud nicaragüense en forma de valores e ideales que iluminan el camino hacia las nuevas conquistas de la revolución.

Marcelo Escobar, coordinador adjunto de juventud sandinista en Jinotega, comenta que la juventud nicaragüense está enamorada de la lucha del General y de su coraje para enfrentar la intervención norteamericana.

Escobar expone que Sandino condujo a los y las nicaragüenses hacia el Sol de la Libertad y en estos Nuevos Tiempos los jóvenes viven en victorias gracias a un Gobierno que retoma los valores, sueños e ideales del General.

En ese sentido, Escobar considera que la juventud está empoderándose de todos los espacios de participación que Sandino y el Frente Sandinista han conquistado para el pueblo nicaragüense.

La lucha en estos tiempos es contra las drogas, la trata de personas, la violencia y la marginación, explica el joven.

“Nosotros como Juventud Sandinista estamos haciendo mucho desde que nos organizamos y apoyamos a otros jóvenes a que se integren a Juventud Sandinista, a los espacios de educación, recreación. Esta revolución está en la juventud, esta para que nosotros sigamos adelante y para que podamos crecer y hacer crecer nuestro país, porque ese es el sueño del General Sandino”, afirmó.