El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, y la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Compañera Rosario Murillo, presidieron este miércoles el acto de ascenso en grados a nuevos miembros de la Comandancia del Ejército de Nicaragua.

El acto se realizó en la Casa de los Pueblos y contó con la presencia del Cardenal Miguel Obando, la Ministra de Defensa, Martha Ruiz; el Jefe del Ejército Julio César Avilés; la Jefa de la Policía Nacional, representante de los poderes del Estado, y otros invitados especiales.

Durante la ceremonia el comandante Daniel impuso los grados de Mayor General al Jefe del Estado Mayor del Ejército, general Oscar Mojica Obregón; y al Inspector General del Ejército, general Adolfo José Zepeda Martínez.

El mandatario nicaragüense indicó que este acto forma parte del proceso de fortalecimiento institucional.

“Con este paso estamos dándole continuidad a este proceso de fortalecimiento institucional”, indicó.

Daniel señaló que luego le corresponderá a la Policía Nacional, y a otras instituciones del Estado donde todavía hay que realizar nombramientos.

El presidente dijo que la reforma constitucional efectuada recientemente “vino a dar estabilidad y seguridad en todos los campos”.

Además destacó que vino a incorporar a la Constitución Política los 90 mil kilómetros cuadrados de mar territorial que logró Nicaragua recuperar después de largas luchas en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

“Ese es un asunto elemental. Sólo eso demandaba una reforma constitucional”, indicó.

Al respecto, dijo que el Ejército está trabajando y actuando en el resguardo de esa zona desde el mismo momento que se dictó la sentencia.

Fortalecimiento institucional ha sido un camino largo

Recordó que Nicaragua ha venido desde el Triunfo de la Revolución estableciendo las bases de una democracia que dé estabilidad, seguridad y paz a todas las familias.

Ese tránsito, aseguró, ha sido doloroso, ya que miles de nicaragüenses han dejado su vida en el camino.

Manifestó que en 1985 inició un proceso de consultas al pueblo para lo que sería la Constitución promulgada en 1987.

“Tenía Nicaragua por primera vez en su historia una Constitución como país libre, como país soberano”, destacó.

Al respecto, aseguró que el proceso de fortalecimiento del marco institucional actual “resulta indispensable para la gobernabilidad del país”, por lo que las reformas fueron debatidas, consultadas y aprobadas en la Asamblea Nacional, gracias a lo cual Nicaragua tiene hoy una Constitución más sólida.