La opción del diálogo nacional para trabajar por la paz destaca hoy en la estrategia del gobierno venezolano, dispuesto a dialogar con los adversarios de manera abierta pero sin presiones ni injerencias.

El presidente de la República, Nicolás Maduro, aseguró que está vigente la invitación a los sectores de la oposición para un proceso de ese tipo, con vistas a solucionar temas de interés de los venezolanos.

Una vez mas, las autoridades ratificaron la postura de trabajar de conjunto por la paz, en respuesta a las acciones violentas de los últimos días de grupos fascistas que apuntan a la desestabilización del país.

En ese sentido, Maduro descartó el retorno al diálogo de cúpulas para negociar el poder, tal y como ocurría en administraciones anteriores a 1999.

Unido a ello, el gobierno rechazó los pronunciamientos llegados desde el extranjero que representan en la práctica una intromisión en los asuntos internos del país.

La solución a los problemas de Venezuela está en manos de su propio pueblo, afirmó, posición que acapara un respaldo mayoritario ante dictámenes procedentes de Estados Unidos.

Precisamente, Washington es responsabilizado con la organización y financiamiento de los grupos dirigidos a generar tensiones, toda vez que para la derecha la salida electoral quedó relegada tras cuatro derrotas sucesivas en las urnas durante los últimos 16 meses.

Frente a esa coyuntura, las autoridades venezolanas avanzan en el diseño de alternativas para combatir la especulación y el acaparamiento, además de dar respuesta al tema de la seguridad, una de las principales preocupaciones de la población.