Las autoridades de Beijing reciben hoy fuertes críticas de sus habitantes, molestos por su presunta pasividad ante la severa contaminación que ataca esta ciudad de 20 millones de habitantes con niveles extremos desde hace días.

Especialistas de medio ambiente dijeron que hoy el centro de esta capital sufre contaminantes tóxicos del nivel seis, el más alto para medir la polución, mientras la agencia estatal Xinhua comentó que estas condiciones por al menos tres días ocasionan condenas por la inacción del gobierno municipal.

Anoche, la televisión central china preguntó por qué el gobierno de Beijing ha sido incapaz de dar respuestas de emergencia ante esta contingencia, una preocupación comentada ampliamente en redes sociales y páginas web que dicen que las autoridades no pueden ignorar la nube tóxica sobre Beijing.

Al respecto, analistas de prensa recordaron que aunque desde octubre entró en vigor un sistema de alerta que permite en casos de alta polución cerrar industrias contaminantes, reducir la circulación vial y suspender clases, entre otras, ninguna de esas acciones ha sido llevada a cabo.

El panorama se complicó por la detonación excesiva de cohetes, voladores y fuegos artificiales el viernes, fin de las festividades por la llegada del nuevo año lunar, que en esta ocasión coincidió con el Día de los Enamorados.

La cantidad de fuegos de artificio utilizados el viernes duplicaron los de la noche vieja del nuevo año lunar del calendario chino, el pasado 30 de enero.

Las extremas condiciones ambientales en esta capital coincidieron con la divulgación esta semana de un estudio de la Academia de Ciencias Sociales de Shanghai que valoró las condiciones de 40 ciudades en el mundo en cuanto a economía, sociedad, cultura, gestión urbana, ecología y espacios.

Según ese informe, Beijing se encuentra en la posición 31 en general y en la 39 en cuanto a condiciones ambientales, solo superada por Moscú debido a su clima extremo, por lo cual el documento consideró a esta capital a punto de convertirse en inhabitable.

La repercusión de ese reporte en la prensa local y extranjera ocasionó que algunos de los autores de ese documento dijeran que "los conclusiones fueron exageradas".

El informe, que según uno de los autores que no identificó la página web china.org, "buscaba proporcionar un consejo para las ciudades".

El papel coloca en las primeras cinco posiciones en cuanto a todos los aspectos analizados a Tokio, Londres, París, Nueva York y Singapur, y a Estocolmo, Viena y Zúrich como las mejores en términos de medio ambiente.

En cuanto a Beijing, los académicos de Shanghai indicaron que la ciudad también está rezagada en salud pública y seguridad, aunque tiene mejores condiciones que otras en equidad y acceso a los servicios públicos.

Al comentar el debate surgido por la divulgación del documento, la investigadora Shan Jingjing dijo que la habitabilidad de una ciudad también se mide por otros factores como la vida cultural y espiritual de sus habitantes y las condiciones de vivienda.

La experta del Instituto de Estudios Urbanos y Ambientales de la Academia de Ciencias Sociales admitió que Beijing se queda atrás en cuanto a alojamiento por los altos precios de los inmuebles y consideró que la polución podría detener los esfuerzos de la capital de actualizar sus industrias.

Las corporaciones multinacionales, dijo Shan, tienden a establecer sus sedes en ciudades con mejores ambientes ecológicos.