Una intensa jornada de solidaridad y restitución de derechos vivieron las familias del municipio El Crucero, cuando jóvenes y miembros de los Gabinetes de Familia, Comunidad y Vida se disgregaron por las diferentes comunidades para entregar paquetes de alimentos y sillas de ruedas a adultos mayores.

Las familias protagonistas de estos programas de Amor se manifestaron orgullosas de ser propietarios de estos bienes, agradeciendo al Gobierno Sandinista por estar pendientes de las dificultades que enfrentan y que viene a ser resueltas en gran parte.

En grupos de dos, tres, cuatro o cinco personas se movilizaron por las comunidades, para hacer entrega de los paquetes de alimentos y sillas de ruedas, jornadas enmarcadas en el 80 aniversario del paso a la inmortalidad del General Augusto C. Sandino y del 35 aniversario de la Revolución Popular Sandinista.

La alcaldesa Soliet Marenco Ramos indicó que se hicieron entrega de 350 paquetes de alimentos (frijoles, arroz, azúcar, café, aceite, jabón y pastas) y 20 sillas de ruedas de un total de 80 que están contempladas para personas con discapacidad en sus piernas.

“Para nuestro municipio es un año importante celebrar el 80/35 llevando a las comunidades 350 paquetes solidarios a personas con discapacidad, personas de la tercera edad y madres que tienen problemas con sus niños que tienen riesgos de desnutrición”, mencionó Marenco.

Las familias del municipio El Crucero poco a poco vienen recuperando derechos que les fueron cercenados por las antiguas administraciones de alcaldes liberales que junto a los gobiernos neoliberales, los abandonaron por completo.

“Esto antes no se miraba, ahora nosotros mes a mes estamos llevando a las comunidades estos paquetes solidarios casa a casa junto con la Juventud Sandinista en este 80/35. El pueblo crucereño se siente feliz con estas jornadas de amor”, subrayó la edil.

La primera persona en recibir las bendiciones de Dios en esta jornada de amor fue la ancianita Hilda Esther Bustos, que con los brazos abiertos recibió a los miembros de los Gabinetes de la Familia, que le hicieron entrega de un paquete de alimentos y una silla de ruedas completamente nueva.

Esta mujer que sobrepasa los 75 años no pudo evitar las lágrimas cuando su hija la sentó en su silla de ruedas y pudo recorrer el patio de su humilde hogar, que es inundado por las ráfagas de viento fresco que naturalmente se dan en este municipio.

“Le doy gracias a Dios por estas cosas que he recibido todos estos meses, todos estos años y le doy las gracias al Comandante Daniel y a su esposa Rosario por todo esto, porque se acuerda de mi”, señaló doña Hilda.

Posteriormente los promotores solidarios llevaron alegría a doña Vilma Robleto de 63 años, que además de no poder caminar, también de ceguera, razón por la cual existe un monitoreo constante de parte de las autoridades edilicias, del gobierno y de los Gabinetes de la Familia.

“Yo solicité la silla de ruedas y me la están entregando hoy gracias a Dios, muchas gracias al Comandante Daniel y a Rosario, ahora podré movilizarme con mayor seguridad, yo camino dos pasos y me enredó y ahí es donde caigo al suelo, soy discapacitada y me han venido a resolver en el momento oportuno, por eso doy Gloria a Dios y gracias al presidente”, expresó doña Vilma que aprovechó para realizar una oración de gratitud.

Otra protagonista del programa de alimentos fue la señora Mercedes Robleto Cruz, que reconoció en el gobierno Sandinista, a una administración que se ha dedicado a gobernar para los pobres “para que tengamos más felicidad y bienestar”.

“Ya tengo más de un año y bastante me ha ayudado, estuve operada y esta comidita nunca me falto ni a mí, ni a mis hijas, aquí vivimos solo mujeres y esto nos ayuda grandemente”, citó doña al tiempo que preparaba tortillas para vendérselas a sus vecinos del barrio Luis Alfonso Velázquez Flores.