Está sábado iniciaron en todo el país las clases de la secundaria rural a distancia, como un esfuerzo del Gobierno Sandinista de garantizar a los muchachos y muchachas del campo la continuidad de sus estudios más allá de la educación primaria.

Hasta este viernes el número de matriculados en esta modalidad ascendía a 19 mil adolescentes. En el caso del departamento de Managua dicha matrícula es de 560 muchachos, quienes desde hoy están recibiendo sus clases en 13 escuelas comunitarias, gracias al apoyo de 65 maestros y técnicos del Ministerio de Educación (Mined).

Una de estas escuelas es la Enmanuel Mongalo y Rubio, ubicada en la comunidad San Andrés de la Palanca, del municipio de Mateare. Allí desde muy temprano 56 estudiantes se hicieron presentes para ser protagonistas de este programa educativo.

Uno de ellos fue el niño Luis Iván Rojas Fonseca, 12 años, quien recibió con mucha alegría la noticia de que cerca de su comunidad se impartiría el primer año de secundaria.
“A mí me tocaba largo, tenía que ir hasta Ciudad Sandino (para poder estudiar)”, expresó Roja.

Yoselin Mendoza Medina, de 11 años, es otro de los niños que cursará su primer año de secundaria en esta escuela y aseguró sentirse muy contenta de poder seguir estudiando.

“Yo valoro esto bien porque es una ayuda para los estudiantes, porque el colegio me queda cerca de mi casa”, manifestó Yoselin quién dijo que este esfuerzo gubernamental le permitirá “para llegar a ser alguien en la vida”.

En esta escuela impartirán clases tres maestros, los cuales cubrirán tres materias cada uno, figurando como fundamentales Lengua y Literatura, Inglés y Matemáticas.

“Esperamos que los muchachos puedan atender bien estas asignaturas. Quizá sea un poco difícil al inicio, pero no creemos que sea imposible”, dijo Mayra Medrano, maestra de Matemáticas y Ciencias Naturales.

Medrano de lunes a viernes imparte clases en el Instituto Rigoberto López Pérez, de Managua, pero se ha incorporado a esta modalidad como una forma de contribuir a llevar la educación secundaria a los muchachos y muchachas de las zonas rurales.

Ana Mejía, es otra de las maestras que sábado a sábado se movilizará a San Andrés de la Palanca a impartir clases. Para ella lo principal de todo este esfuerzo es el compromiso como educadoras.

Mejía recordó que previo el inicio de las clases el Ministerio de Educación les brindó una capacitación en donde se dieron cuenta de los pormenores del proyecto y por tanto del gran reto por delante.

“El primer día nos explicaron de qué se trabaja el proyecto, hacia donde iba enfocado, con quienes íbamos a trabajar; en el segundo día hicimos el plan de trabajo y cada una de las materias; y ya en el tercer día de capacitación se dosificaron las clases a impartir”, explicó.

Esta maestra además de inglés impartirá Geografía y Desarrollo y Convivencia Rural.

A lo largo de este año lectivo los muchachos recibirán 12 materias: 6 en el primer semestre y 6 en el segundo.