El Día del Amor y la Amistad es algo más que la fiesta de San Valentín, que es una actividad que se expresa comercialmente, que manifiesta el amor erótico con un regalo, una comida en un restaurante, pero el amor verdadero trasciende a eso, señala el sacerdote Antonio Castro, de la parroquia de Nuestra Señora de la Merced del barrio Larreynaga.

Entrevistado el religioso expresa que por “la fiesta de San Valentín, a esta fecha le llaman Día de la Amistad, lo llaman el día del Amor, pero el amor es un concepto tan amplio que no lo podemos definir, San Juan en el evangelio dice que Dios es amor y a Dios dice Juan nadie lo ha visto jamás”.

En ese aspecto el sacerdote dice que Dios se revela a través del amor expresado a través de atributos como la amistad, la comprensión y recuerda que Pablo en su carta a los Corintios, dice “el amor es comprensivo, servicial, no es egoísta, no lleva cuentas del mal, no se alegra de la injusticia, goza con la verdad, disculpa, cree y ama sin límites, que el amor no pasa nunca porque, porque es lo absoluto”.

El párroco del templo de Nuestra Señora de la Merced, al citar La Biblia dice, “Cielo y Tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” y añade que la palabra de Dios es el amor encarnado, el amor hecho hombre. Pero cuando hablamos del Día del Amor, pensamos en las parejas, entonces confundimos.

El padre Castro explica que las parejas que van a demostrar su amor a través de una comida, un baile, una disco, un regalo o una cena en cualquier lugar, simplemente están mostrando una expresión física y muy pequeñita del amor.

Añadió el religioso que el amor se da cada día, es entrega absoluta, es salirse de sí mismo para entregarse a los demás; el amor que se queda dentro de uno mismo, se llama egoísmo y el egoísta no ama a nadie.

Entre tanto, describió distintas clases de amores, como el erótico, el platónico, el amor de oportunidades, que es oportunista, el amor de chantajes que condiciona y en eso agregó “no podemos tener, no lo podemos ubicar, el amor es Dios”.

El párroco de Larreynaga destaca “donde hay amor ahí está Dios, si yo tengo actitudes, los sentimientos de Cristo, entonces estoy dando amor, incluso el amor es orar por los enemigos, por los que te persiguen, por los que te hacen daño”.

Recuerda también que en La Biblia plantea que “si amas solamente a los que te aman, ¿que mérito tiene?, pero si amas a los que te hacen daño, ahí está el amor” y agrega que la ley de Dios dice: amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo.