Doña Bernarda Ocampo que reside en el barrio Germán Pomares se levantó este miércoles más temprano que de costumbre, lo primero que hizo fue vestir a sus hijos para que se fueran a clases, aliñó la comida de su marido y después se fue a vestir para asistir a una jornada muy especial y que por varios semanas estuvo esperando; se iba a convertir en protagonista del Plan Techo.

Esta nueva entrega del Plan Techo se hizo en el marco de la jornada 80/35 en conmemoración al paso a la inmortalidad del General de Hombres y Mujeres Libres Augusto C. Sandino y en honor al triunfo de la Revolución Popular Sandinista.

“Para mi hoy es un día muy especial, porque por fin podré cambiar el techo destruido que por más de diez años he tenido en mi hogar”, refiere Bernarda mientras esperaba ser llamada por los Promotores Solidarios de la Juventud Sandinista que acompañan estas jornadas de restitución de derechos.

Bernarda se vistió de blusa rosado, pantalón jean y sus zapatos deportivos, esto porque sabía que junto a su carretón tenía que caminar un poco más de un kilómetro para trasladar las diez laminas de zinc que constituyen un verdadero alivio para mejorar las condiciones de su hogar.

“Muchos de mis vecinos que tenían sus techos dañados los han venido cambiando gracias a ese infinito amor que tiene el comandante Daniel Ortega por los pobres. A mí me pidieron tener paciencia porque en diversas oportunidades lo había solicitado y después de un año se me hizo realidad y ya tengo el Plan Techo, se lo agradezco al presidente y a su esposa doña Rosario Murillo”, mencionó doña Bernarda, una mujer que se dedica todos los días a palmear tortillas para vender a su sus vecinos.

La historia de Bernarda es una de las 400 que se juntaron en los predios del Escuela Normal Alesio Blandón en el Distrito V de Managua, lugar donde llegó Monseñor Eddy Montenegro para ser testigo de esta una nueva entrega del programa Plan Techo que viene a garantizar que las familias protagonistas puedan mejorar sus niveles de vida.

“La gente siempre recibe el Plan Techo con muchas ansias de poder cumplir con lo que en su mente han querido y han anhelado, porque este Plan Techo mucha gente lo requiere a pesar de los miles de miles de laminas que se han entregado en toda Nicaragua, continúan haciendo un gran bien a la ciudadanía de nuestros barrios y de los municipios”, comentó el prelado.

Doña Gladys del Socorro Obregón, dijo sentirse agradecida por Dios “por darnos un gobierno que está viendo por los pobres, por nuestras familias necesitadas, que necesitan un techo para sus casas porque en muchas nos mojamos, pero ahora esto será cosa del pasado”.