El atraso secular de Nicaragua va en andas de unos cuantos apellidos aunque no tengan culpa sus descendientes más que aquellos entusiastas patrocinadores del oscurantismo de sus abuelos -- y sus hijos de casa--, expresado en partidos y medios que a falta de una visión nacional auténtica, orgullosos exhiben el fierro de la prosapia conservadora.

Las cifras tradicionales que arrojan las prestigiosas universidades públicas, UNAN y UNI, al inicio de cada año son exactamente eso: parte de una larga tradición conservadora que arranca con los primeros años de la Independencia, se regodea contra Rubén Darío, maltrata desde el neoliberalismo a un talento matemático en el 2000, y ahora se lava las manos cínicamente.

Por tanto, poner fin a ese nefasto pasado, implica el desarrollo de planes como los actuales y los que hagan falta, que nos desmarquen de ese estado de cosas. De hecho, no hay Revolución sin Educación.

Hay datos objetivos que son descompuestos por la mala intención de sectores de extrema derecha que tratan de inculpar de todo a la administración del presidente Daniel Ortega. Si efectivamente Nicaragua hubiese sido un pujante modelo de Educación, ahí estaba todo el siglo XX para dejar resultados económicos excelentes y comienzos del XXI, para establecer la diferencia.

Dos fechas para ilustrar: 1882 y…

Rubén Darío. Liberales de verdad, el tribuno Modesto Barrios y el historiador José Dolores Gámez, apadrinan al quinceañero Rubén Darío para que el Congreso y la Presidencia le otorguen una beca para estudiar en Europa.

Rubén declama un poema llamado “El Libro”. Una parte dice: “El libro que yo bendigo/ con entusiasmo profundo/ Tiene ante la faz del mundo/ un implacable enemigo. / ¿Sabéis quién es? Allá está/ Su trono se bambolea/ porque el soplo de la Idea su trono derribará. / ¿Sabéis quién es? ¡Vedle allá / el alto Vaticano!

El Presidente del Congreso, Pedro Joaquín Chamorro, cambia el criterio favorable al poeta niño al escuchar lo que él considera como una retahíla de injurias a la religión.

--- Hijo mío--- le dice, si así escribes ahora contra la religión de tus padres y de tu patria, ¿qué será si te vas a Europa a aprender cosas peores?

Los diputados liberales J.D.Gámez, José Miguel Osorio, Isidoro Gómez, José Francisco Aguilar y Juan Francisco Callejas, a pesar del primitivo Chamorro que marca el comportamiento de la elite, introducen el proyecto: “La Cámara de Diputados y la del Senado de la República de Nicaragua, decretan:

Se faculta al gobierno para enviar a España, por cuenta de la nación, al inteligente joven Rubén Darío, a fin de que obtenga una educación que corresponda a las elevadas dotes intelectuales que ya revela”

Pero “los famosos” 30 años conservadores de “paz y progreso”, impidieron que Rubén alzara el vuelo de las águilas a los 15 años. Pedro Joaquín Chamorro con la venia del Presidente Joaquín Zavala, frustraron a la máxima gloria de la Lengua Castellana.

Decreto: “ÚNICO: El Gobierno hará colocar por cuenta de la nación al inteligente joven pobre don Rubén Darío en el plantel de enseñanza que estime más conveniente para completar su educación”. El general Zavala quiere mandarlo al Instituto de Granada, como alumno interno. (La dramática vida de Rubén Darío. Edelberto Torres)

Si así de grande resultó Rubén ¿qué tanto perdió el mundo de su genio por esos tipos cuyos descendientes repiten el mismo desprecio al necesitado? Cada vez que el Gobierno Sandinista apoya a los damnificados del viejo sistema --- y Rubén lo era--- le injurian de populista.

118 años después

Toribio José Matamoros es el joven a quien Noel Ramírez, Presidente del Banco Central de Nicaragua, quiso malograr el sueño de estudiar Matemática Pura en el exterior. El Neoliberalismo inauguró así el siglo XXI, para los que añoran aquella inicua seudo democracia: “Nicaragua no necesita matemáticos”, sentenció Ramírez.

En 1999, el jovencito obtuvo el mejor promedio académico del país con 99.75. Nada de eso valió para Ramírez. Ninguno de los ex ministros de Educación que hoy pontifican sobre la enseñanza y se rasgan las vestiduras no dijeron una sola palabra. El muchacho quedó solo. Tampoco nadie alzó la voz cuando el entonces Presidente del BCN becó a su hijo, porque “es brillante”, a un hermano y a él mismo. (El Nuevo Diario, miércoles 24 de Diciembre de 2003)

La prosapia puede justificar, después de haber endosado al líder del PLC: “así era el gobierno de Alemán”. Bien, el muchacho intentó ver qué tal le iba con la “Nueva Era” de Enrique Bolaños para cursar estudios fuera del país.

“Toribio señala que el director de Relaciones Públicas del Banco Central, Martín Urcuyo, lo engañó diciéndole que quería contactarse con él y que le diera sus datos para otorgarle la beca. Sin embargo, luego de seis llamadas -donde le respondían que tuviera paciencia- la tan prometida beca nunca llegó”. (END.2003)

Del viejo modelo

En los años 50 y 60 hubo cierto adelanto en materia educativa, con pedagogos chilenos y de otras nacionalidades que financió la Unesco para las Escuelas Normales como la inolvidable Franklin D. Roosevelt, de donde egresaron profesores como Leonel Delgado López (q.e.p.d.) y Silvio Mora. La calidad de esa enseñanza --- ahí estaba Fidel Coloma--- es un hecho innegable. Pero no se pudo avanzar en esos años como se debiera, cuando todo el sistema político y económico se encontraba atascado a un desempeño rural, una mentalidad oligarca atrasadísima, donde todavía el espeque era la “tecnología de punta” de nuestro desarrollo hasta entrado el siglo XXI. Los ejemplos de Rubén y Toribio son los datos tristes de esa realidad del pensamiento decimonónico.

Otro ejemplo. Carazo, en la Meseta Cafetalera, apenas contó con un Liceo Agrícola en 1975, al cual se podía ingresar con el ciclo básico como requisito. Miren el dato: en 1848 se sembraron las primeras plantitas de cafeto en Nicaragua. Lugar: Hacienda La Ceiba, de Jinotepe. Debieron transcurrir 127 años para preparar los primeros peritos agrónomos en un centro de corta duración.

No es sino hasta estos últimos días que la modernidad ha comenzado a calar en un empresariado más por su juventud y por la apertura de Nicaragua a nuevos mercados y regiones económicas, que por los potreros, fincas, subcultura, atraso y empresas heredados.

Este desastroso patrón de comportamiento a veces se quiere justificar por la irrupción de la Revolución Sandinista, cuando el siglo XIX siguió transpirando a través de “las fuerzas vivas”, atadas a la zona de confort de la tradición, la religión y el egoísta siempre-fue-así del conservatismo, para excluir a los pobres como Rubén y Toribio.

Ataduras del bajísimo

El solo hecho de que el presidente Ortega mencione el Canal Interoceánico, todo el lastre del pasado se vuelca en ofensas, ataques e infamias desde el partido impreso, donde se ha refugiado el espíritu de aquel Chamorro contra Darío. 132 años y ahí la historia no avanza. Hay ataduras del bajísimo que solo el Altísimo puede romper.

La enorme responsabilidad de transformar la Educación recae en el Gobierno Sandinista, porque la ideología feudal conservadora desperdició dos siglos para poner a Nicaragua en pie, con una interrupción moderna de 27 años de la Revolución del general Zelaya y del FSLN.
En una carta reproducida por Efraín Squier, quien conoció Nicaragua en 1849-50, da cuenta del lamentable estado de la educación. Pocas escuelas, menos maestros y los pobres fuera del precario aparato educativo.

“En estas escuelas se enseña únicamente lo fundamental de la religión cristiana (católica), y a leer y escribir; y esto tampoco se hace conforme a un buen sistema, sino mediante un procedimiento que es casi una caricatura de lo que debiera ser…”.

De las universidades, León y Granada, señala: “se estudian… Gramática Latina y Española, Filosofía, Derecho Civil y Canónico, y Teología. Últimamente se ha organizado una clase de Inglés en la de León; y clases de Inglés y Francés en Granada. DE MATEMATICAS Y CIENCIAS AFINES NADA SE ENSEÑA, Y APENAS SE CONOCEN”. El joven Toribio se enfrentó en el 2000 a esa mentalidad que hundió Nicaragua.

“(…) El método de enseñanza no tiene nada de práctico; todos los estudios son ABSTRACTOS, de ahí que jamás se impriman en el estudiante la firmeza de carácter y las ideas liberales que dejan el conocimiento de las actuales condiciones y relaciones del mundo mediante el estudio de ciencias modernas tales como Geografía, Química, Mineralogía, Matemática, Ingeniería, etc.”. (Nicaragua, sus gentes y paisajes)

Nuevos Tiempos de Sandino

La Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo anunció algo inédito en los anales de la Educación: los programas de formación técnica en el campo. Se atenderán 50 mil adolescentes y jóvenes en cursos y carreras técnicas de campo en mil escuelas ubicadas en centros escolares de primaria; y a 2 mil 500 adolescentes y jóvenes en formación técnica básica, en 14 institutos de secundaria en este año lectivo que inició esta semana.

El gobierno también entregará a 11 mil docentes de secundaria una computadora con conexión a internet para apoyar en incentivar su formación. Asimismo, se instalarán 300 laboratorios de computación en colegios de secundaria. El plan contempla la formación en el idioma inglés a los 2 mil 500 mejores bachilleres de los colegios públicos.

Mas no todo depende del gobierno. El propio general Augusto C. Sandino refiere su historia, aunque también revela su temprana vocación y la preparación para el papel trascendental que desarrollaría para Nicaragua y Nuestramérica:

“Fui pésimo estudiante, pues casi todo el tiempo lo pasaba fabricando soldados de cera con los que librábamos verdaderas batallas en miniatura que llegaban a presenciar las amistades del vecindario. Como era famosa en toda la escuela mi ignorancia y había una chiquilla en quien tenía puestos mis ojos, ella, para atormentarme, un día al salir de clase se me acercó con un libro en la mano pidiéndome que le leyera. Mi primer impulso fue confesar mi ignorancia, pero disimulé… Al llegar a casa me propuse jamás volver a verme en tal aprieto y ME DEDIQUÉ A ESTUDIAR CON UNA TENACIDAD TERCA Y SIN JACTANCIA; al poco tiempo era uno de los alumnos más aprovechados en la escuela”.
Es digno de destacar que Sandino hace una referencia que marca la distancia con los regímenes conservadores: la enseñanza era obligatoria en tiempos de Zelaya. Otro punto es que lo que aprendía tenía estrecha relación con la vida diaria:

“Seguía estudioso y a medida que crecía AYUDABA más a mi padre en el manejo de sus negocios. Hasta llegué a tener un negocito propio de granos. CON MI AYUDA, mi padre llegó a controlar el negocio de los frijoles de toda aquella región y duplicó su capital”. (Maldito País, José Román).

La realidad de Nicaragua debe corresponderse con su ambiente académico. Lo que las ciencias unan al desarrollo de nuestra República, no los separe la miseria humana de la casta conservadora. A Dios nunca le agradaron los divorcios.