Nicaragua, que defendió ayer durante su primer turno de palabra la nulidad del tratado de 1928 sobre el dominio colombiano de un vasto territorio en el Mar Caribe, dado que el país se encontraba bajo ocupación de Estados Unidos, ha explicado hoy que ese acuerdo no fijó límites marítimos claros.

El derecho marítimo internacional da la soberanía del territorio marítimo en disputa a Nicaragua, según este país.

A partir de mañana le tocará precisamente a Bogotá el turno de hacer sus alegatos iniciales ante los jueces en esta primera parte del proceso, que durará hasta el 4 de mayo, y cuya sentencia final tardará meses, según fuentes jurídicas.

Nicaragua emprendió este litigio ante la CIJ en 2001, pero las audiencias se han retrasado por la petición de los países vecinos Honduras y Costa Rica a la corte internacional de participar en la tramitación del contencioso porque consideraban que su fallo podría afectar a sus intereses.

Sin embargo, en mayo de 2011 los jueces rechazaron las solicitudes de intervención de los dos países.

En 2007, y como respuesta a objeciones preliminares planteadas por Colombia en la disputa, la CIJ reconoció la soberanía colombiana sobre las islas San Andrés, Providencia y Santa Catalina, a la vez que se declaró competente para dirimir en el conflicto sobre la frontera marítima entre los dos países, excluyendo la jurisdicción de esas islas.