Las masivas marchas de la conmemoración del 35º aniversario de la victoria de la Revolución Islámica de Irán (1979) concluyeron el mediodía de este martes con la emisión de una declaración final en la que se condena cualquier complot extranjero que busque minar la unidad nacional.

La nota hace hincapié en la necesidad de preservar la unidad, el poderío nacional, la convergencia entre las diferentes tribus y sectas religiosas, especialmente entre los chiíes y los suníes, a lo largo de la geografía del Irán Islámico.

Según el texto, la nación persa logró salvar los desafíos y la crisis planificados por los enemigos, gracias al liderazgo del fundador de la Revolución Islámica, el Imam Jomeini (que Dios le tenga en su Gloria) y del Líder Supremo, el ayatolá Seyed Ali Jamenei.

La nación persa repudia, además, en su comunicado, las recientes declaraciones imprudentes realizadas por las autoridades de EE. UU. sobre Irán, al amenazar al país con una “opción militar” mientras se desarrollan los diálogos nucleares entre Irán y el G5+1.

El texto asegura que dicha medida tendría “una respuesta rápida, contundente y destructiva” de las fuerzas del Ejército, del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), de las Fuerzas de Resistencia Popular (Basich), así como de la nación iraní, a cualquier provocación del enemigo.

El pueblo persa, también, condenó los complots urdidos por algunas potencias hegemónicas para suscitar discrepancias entre los Estados de la región de Oriente Medio, así como el apoyo financiero y armamentístico de EE. UU., el sionismo internacional y Arabia Saudí, a los terroristas takfiríes en los países musulmanes, como Siria, Irak, Egipto, El Líbano y Baréin.

Con la puesta en marcha del acuerdo nuclear firmado entre Irán y el G5+1 (EE. UU., el Reino Unido, Rusia, China y Francia, más Alemania), en Ginebra, Suiza, en noviembre de 2013, EE. UU. desencadenó una retórica belicista antiraní, al amenazar a Teherán con una "opción militar" si no se comprometía con el pacto nuclear.

El acuerdo reconoce el derecho inalienable del país persa a enriquecer uranio, además de levantar parte de las sanciones impuestas por Occidente a Irán. Entre tanto, Teherán ha aceptado voluntariamente adoptar algunas medidas con el fin de despejar las dudas sobre su programa pacífico de energía nuclear.

Todas las ciudades de Irán han festejado este martes el 35º aniversario de la victoria de la Revolución Islámica, una celebración que dio comienzo a primeras horas del día, cuando miles de fuegos artificiales iluminaron el cielo.