Según el comisionado Roberto González, Jefe Nacional de Transito, esto se debe a la actitud irresponsable de los conductores para ocasionar tragedias productos del consumo de alcohol y de la alta velocidad.

Sin embargo, el Comisionado González destacó que a pesar que los accidentes aumentaron, las lesiones provocadas por los mismos disminuyeron, pasando de mil 600 que se registraron en el 2011, a mil 500 que se contabilizan en el mismo periodo durante este año.

González mostró preocupación porque contrario a las lesiones, las muertes por accidentes de tránsito se contabilizan en 212 personas, un 16% más frente al mismo periodo del año pasado. Aclaró que la mayoría de esas muertes han ocurrido en lugares poco accesibles o donde la Policía Nacional no tiene mucha presencia.

Como un dato relevante, González detalló que en los primeros 15 días luego que la Policía recibiera una donación de alcoholímetros, se ha suspendido la licencia de 280 conductores que conducían en estado de ebriedad. De esta manera la policía ha evitado accidentes de tránsito y tragedias donde más nicaragüenses saldrían lesionados o incluso habrían muerto.

El comisionado indicó que con el esfuerzo preventivo que la policía realiza, se busca bajar los índices de peligrosidad, no obstante señaló que eso depende mucho de la  actitud de los ciudadanos.