El riesgo es por el azúcar que se agrega a las bebidas gaseosas y alimentos procesados, no a la que se encuentra en forma natural en las frutas y algunos otros alimentos.

Desayunar un pan de canela, tomar un refresco azucarado extragrande y una bola de helado después de cenar, nos pone en la categoría de riesgo. Esto significa que las probabilidades de morir prematuramente de problemas cardíacos son casi tres veces mayores que para las personas que solo comen alimentos con poca azúcar agregada.

Para alguien que normalmente ingiere 2.000 calorías al día, consumir solo dos latas de gaseosa incrementa sustancialmente el riesgo. Para la mayoría de los adultos, las bebidas azucaradas son la principal fuente de azúcar.

Quanhe Yang, de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y la principal autora del estudio, dijo que los resultados son preocupantes y que es el primer estudio representativo a nivel nacional que examina el tema.

Los científicos no están exactamente seguros de cómo el azúcar puede contribuir a los problemas cardíacos fatales, pero se ha demostrado que incrementa la presión sanguínea y los niveles no saludables de colesterol y triglicéridos.

Además, aumenta los signos de inflamación relacionada con enfermedad cardíaca, dijo Rachel Johnson, jefa del comité de nutrición de la Asociación Estadounidense del Corazón y profesora de nutrición en la Universidad de Vermont. El estudio fue publicado en la revista de medicina Journal of American Medical Association.