Más de cinco mil personas de diversos puntos de Managua, Chontales y Estelí disfrutaron de una intensa jornada de toros que incluyó la presentación de 14 briosas bestias que hicieron delirar de emoción a la asistencia que abarrotó la improvisada plaza taurina.

La Asociación Taurina de Managua (ATM) volvió a organizar una tarde taurina con animales originarios del departamento de Rivas, que junto a los intrépidos montadores profesionales brindaron un buen espectáculo.

El Carlitos, El Manco, El Puñalito, El Chinche, El Rondalla, El Chicharrón, El Biónico, el Silencio y El Ciclón fueron los toros que salieron a brincar y brincar en el redondel tratando de quitarse de encima a hombres muy experimentados contratados por la ATM.

De estos toros el llamado Biónico preservó su invicto por vigésima ocasión, pues el montado Juan Carlos González no logró estar encima del animal los 8 segundos reglamentarios, en cambio cayó apenas a los 4 segundos.

“El Biónico está invicto lleva ganado 20 montadas, no le aguanta nadie y esta vez no lo han podido parar, el que se monta en dos sacudidas va al suelo”, dijo Antonio Sosa. En esta jornada los montados tuvieron que cumplir varias reglas, entre estas salir al ruedo con piernas abiertas y poner espuelas de 7 milímetros.

Esta tarde demostró que Managua y los aficionados a los toros necesitan una plaza taurina en la que puedan disfrutar de este tipo de espectáculos.

“Yo soy chontaleño, fui montador y estoy retirado de esto, monte por 15 años, es una pasión muy bonita, tuve para heridas, pero gracias a Dios siempre me protegió cuando iba montado sobre los toros”, dijo Javier Trujillo quien miraba los toros de largo como dice el popular refrán norteño.

Don Félix Pedro Acuña, conocido como El Mexicano, afirmó que están programando jornadas taurinas los primeros domingos de cada mes, porque está demostrado que los capitalinos gustan de estos eventos en la que la adrenalina es la principal invitada.

“Estamos viendo una corrida de toros bastante profesional, son montados profesionales que saben hacer su trabajo y no permitimos a un aficionado, se le da la oportunidad al que sabe montar toros y cuando es peligroso le ponemos chupones (protector) en los cachos para que no salgan lesionados”, dijo el mexicano.