Un agente encubierto de la policía de Pittsburgh, Estados Unidos, descubrió a una vendedora de McDonalds que vendía heroína en el interior de las cajitas felices. Los compradores tenían que pasar con el auto y decir: "Me gustaría ordenar un juguete".

Se trata de una joven de 26 años que fue descubierta después que el agente encubierto le realizó una compra según informó Mike Manko, director de comunicaciones del juzgado de Allegheny.

Aquellos que quisieran comprar la heroína, según informó CNN, solo tenían que pasar por el Automac y, después de decir las "palabras mágicas", el cliente recibía una Cajita Feliz que contenía droga en vez de comida.

Los oficiales inmediatamente arrestaron a Shantia Dennis y encontraron 50 bolsas con heroína en el McDonalds y un poco de marihuana.