El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, se declaró hoy más optimista que hace un año en el éxito del diálogo de paz con la insurgencia, y agradeció el apoyo de Cuba y otros países de la región.

Santos celebró la declaración de América Latina y el Caribe como zona de paz, adoptada por los jefes de Estado y de Gobierno de la II cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), y relacionó esa iniciativa con las negociaciones en su país.

Ya evacuamos dos de los cinco puntos que hemos convenido (entre su Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, FARC-EP), se congratuló el mandatario al hablar ante el plenario de la cita que finaliza este miércoles en La Habana.

Admitió que queda todavía "un camino difícil por recorrer, pero si le preguntan hoy, si es más optimista de lo que era hace un año en la anterior cumbre de la Celac (Santiago de Chile), "soy más optimista porque veo más voluntad de ambas partes", respondió.

El gobernante definió la paz como el valor más importante y supremo de cualquier sociedad, y prometió que seguirá intentando por todos los medios lograr ese objetivo de terminar un conflicto que ha desangrado a su país y afectado a toda la región durante más de 50 años.

Santos agradeció de modo "muy especial" el apoyo de todos los Gobiernos y países al proceso de paz en Colombia y, en particular, a Cuba, "que nos está ayudando, y de qué manera, sirviendo como anfitrión en ese proceso".

También encomió la gestión de Venezuela, "que desde el primer momento nos ha ayudado", y a Chile, "que ha colaborado", porque sostuvo que su Gobierno ha avanzado "como nunca antes en las negociaciones con las FARC-EP".

Si seguimos como vamos, prosiguió el mandatario, ojalá en la próxima cumbre de la Celac en Costa Rica (2015) podamos decir que el conflicto armado en Colombia ha terminado.

"Seguiremos trabajando muy duro para que así sea y con el apoyo de toda la región, de países garantes y acompañantes, espero que logremos el objetivo que todos los colombianos y la región añoramos", apuntó.

En otra parte de su discurso en el recinto ferial Pabexpo, en la capital cubana, el jefe de Estado también se pronunció por políticas más efectivas e integrales para combatir el narcotráfico, erradicar la pobreza y reducir desigualdades sociales.

Reconoció que todavía hay muchísimo camino por recorrer en ese sentido, pero si los Estados unen esfuerzos, serán más exitosos, aplicando políticas que estimulen el crecimiento económico, previo impulso y fomento de las inversiones.

Enfatizó que el tema del narcotráfico tiene que ser discutido de forma integral para ser más efectivos en la búsqueda de los objetivos que se desean y que no siga azotando a países que son víctimas de ese flagelo no solo en Latinoamérica y el Caribe, sino en el mundo entero.