A más de 50 kilómetros del municipio de El Viejo, en el departamento de Chinandega, se encuentra la comunidad “El Rosario”, una comunidad costera que desde hace más de treinta años esperó con ansias contar con el servicio de energía eléctrica, el cual hoy es toda una realidad gracias al Programa Nacional de Electrificación que impulsa el Gobierno a través de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (ENATREL).

En esta comunidad sus pobladores se dedican al cultivo de maní y a la pesca artesanal, por lo cual el servicio eléctrico representa un gran aporte para el desarrollo local, al crecimiento de la economía y a mejorar la calidad de vida de quienes por años dependieron del uso de candiles, candelas y focos para poder realizar su trabajo.

“La energía en nuestras casas es algo con lo que siempre soñamos, ahora los que tenemos pequeñas pulperías vamos a poder adquirir refrigeradores y de esta manera vender otros productos como carnes y lácteos, antes era difícil poder vender estos alimentos porque no podíamos refrigerarlos, estamos agradecidos con el gobierno por este aporte que nos ha brindado y por acordarse de esta comunidad que a pesar de estar lejos de la ciudad hoy también somos tomados en cuenta” señaló María Avilés.

“Hoy los pobladores de esta comunidad estamos gozando de los derechos que gozan todo el resto de nicaragüenses, este gobierno ha llevado la energía a todo el país y nosotros estamos siendo parte de esa gran población a la que le han restituido sus derechos. La luz nos brinda la oportunidad de poder tener una mejor fuente de empleo, ahora podemos instalar una carpintería, un taller de mecánica y otros trabajos a los que estábamos limitados por la falta del servicio” expresó Justo Pastor Morales.

“Para mí era difícil levantarme en la madrugada a nesquizar el maíz de las tortillas alumbrándome con una candela, porque los fuertes vientos la apagaban, estar con una lámpara en una mano y preparando el maíz con la otra era bastante complicado, hoy que tenemos la energía me siento muy feliz, agradecida con Dios y con el gobierno porque gracias a él la vida de todos los pobladores de esta comunidad es diferente” señaló Catalina Guevara.

En la ejecución de este proyecto se invirtió un total de 1,893,390 córdobas y fue necesaria la construcción de 3.56 kilómetros de red, logrando brindar el servicio a 108 viviendas con un total de 600 habitantes. Al igual que los pobladores de El Rosario, otras 22 comunidades del municipio también les serán restituidos sus derechos, así lo afirmó el compañero Mario Esquivel, representante de Enatrel.