La presidenta de Brasil Dilma Rousseff ejerció su derecho a palabra la tarde de este martes en la II Cumbre de Presidentes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), llevada a cabo en La Habana, Cuba.

La mandataria inició su discurso dándole las gracias al gobierno de Cuba por su hospitalidad y felicitándolos por la gran organización de la Cumbre y su desenvolvimiento como Presidente de la misma.

En este sentido, la Jefa de Estado aseveró que con estos actos Cuba demostró, una vez más, lo anacrónico que es el aislamiento al que lo tienen sometido en los distintos foros multilaterales.

“La presidencia de Cuba en la Celac demostró una vez más que tan anacrónica es esta exclusión a la cual Brasil siempre se opuso, criticamos con empeño la política de bloqueo a Cuba, tenemos la convicción de que no habrá una verdadera integración económica en Latinoamérica y en el Caribe sin Cuba”, recalcó.

De igual forma comentó que la crisis que afecta principalmente a los países desarrollado lleva a las naciones hermanas de América Latina ha plantearse mecanismos de acción económicos creativos que puedan ejecutarse no solo a corto plazo sino también a mediano y largo plazo.

"Debemos crear entre nosotros acciones concretas en el ámbito de la Celac, es imprescindible que rescatemos el horizonte del mediano y largo plazo para el crecimiento de nuestra economía".´

Rousseff afirmó que la Celac es una herramienta valiosa para el diálogo de la región con el resto del mundo. "En los últimos años hemos estrechado lazos con la Unión Europea, China, Rusia y otros actores de la política internacional".

La mandataria brasileña recalcó que las economías de los países latinoamericanos deben unirse en pro de un esfuerzo regional, "somos grandes productores de alimentos, de petróleo, de gas, de recursos naturales", en ese sentido llamó a formar a los pueblos en materia técnica y profesional.

"Hemos dado pasos y tenemos resultados muy buenos para América Latina y el Caribe (...), estamos creciendo para hacer frente a la pobreza", dijo Rousseff al referirse a las últimas cifras de la Cepal que señalan que la pobreza extrema se redujo de 22,6% a 11,5%.