Católicos de distintas partes del país se concentraron en la basílica menor de San Sebastián de Diriamba, para participar de la misa de confirmación en su fe de 48 jóvenes, para posteriormente salir con cinco imágenes del santoral católico a las calles de la ciudad en lo que es el cierre de las fiestas de San Sebastián.

El acto religioso comenzó poco después de las 10 y 30 de la mañana con el anuncio de la confirmación de los 48 jóvenes, acto litúrgico que se realiza anualmente entre el 17 y el 27 de enero en la basílica menor de San Sebastián, con participación de otras cuatro parroquias que al inicio de las fiestas llevan hacia dicha basílica las imágenes de sus santos patronos.

Estas imágenes, además de la de San Sebastián, son la de San Caralampio, San Antonio, Santiago y Santiaguito que salieron a las calles después del servicio religioso en medio del tronar de bombas, morteros y cohetes, así como entre bailes de grupos de danza folklórica.

El servicio religioso concelebrado entre 10 religiosos, fue encabezado por monseñor Carlos Avilés, quien en su homilía dijo a los asistentes que “el reino de Dios es amor, perdón, paz, el pensar en el prójimo más que en sí mismo y estas virtudes se vuelven muy actuales porque en la sociedad moderna parecen cosas de fantasía”.

Añadió el religioso que “hoy se invita a las personas a ser exitosos, aunque cuando para alcanzar esa meta haya que pasar por encima de cualquiera”, pero añadió que lo que se hace más urgente “es buscar primeramente el reino de Dios y su justicia y lo demás será añadido”.

Entre tanto el párroco Orlando Mendoza de la Basílica Menor de San Sebastián, recordó que el día 20 de enero es la fiesta patronal de San Sebastián a partir de la cual se hacen ocho días de festividades que le tocan, cuatro de ellas al mayordomo y cuatro a la patrona.

Reparten comida a la población en general

La fiesta del día 27, conocida como la octava, le toca a la patrona de las fiestas, pero a lo largo de toda la festividad, tanto la patrona como el mayordomo regalan comida y chicha a los visitantes. Entre las comidas tanto el mayordomo como la patrona regalan chicha, cajetas, buñuelos, nacatamal, así como picadillo, explicó el sacerdote Mendoza.

“El picadillo se reparte el último día”, afirmó el religioso, quien añadió que el último día de festividad, las cinco imágenes al terminar la misa son llevados por promesantes a recorrer sectores de la ciudad y el próximo domingo, después de la misa de las ocho las imágenes invitadas vuelven a sus parroquias, acompañadas por la imagen de Santiago.

Desde hace un siglo

Por su parte, Rosa Argentina Vargas explicó que “esta fiesta de San Sebastián tiene un siglo de existir y comenzó, según la tradición, cuando una imagen de San Sebastián apareció en la costa del Pacífico”.

Añadió que la fiesta comenzó el 17 de enero y culminó este 27, último día que es cuando termina el período festivo con las confirmaciones de los jóvenes, lo que se desarrolla en un ambiente religioso en el cual se concentran en Diriamba gentes de todo el departamento de Carazo, así como llegados de otras partes del país, e incluso de fuera.

Entre tanto Martha Rivas Montiel recordó que “a lo largo de la festividad se ha llevado a cabo con mucha religiosidad, se ha repartido mucha comida al pueblo en general, a todas las personas que vienen tanto de Nicaragua como de otros países como de Estados Unidos”.