Más de mil 670 representaciones de iglesias evangélicas se congregaron para homenajear a Dios y pedir que Nicaragua mantenga la paz y reconciliación que vive. Las Asambleas de Dios congregan unos 400 mil fieles.

Líderes evangélicos de todas las regiones del país se hicieron presentes para escuchar el mensaje del predicador argentino Claudio Freizon y la música cristiana del cantante guatemalteco Juan Carlos Alvarado. A la plaza se engalanó con decenas de banderas azul y blanca de Nicaragua y diversos mensajes que reflejaban la fecha del centenario.

También asistieron grupos de personas en sillas de ruedas y enfermos que deseaban ser curados por las oraciones milagrosas del predicador argentino.

Fueron  seis horas de alabanzas, oraciones y canticos cristianos que brindaron alegría y gozo a una extraordinaria multitud de nicaragüenses, los que en su mayoría portaban la Biblia, el libro de las sagradas escrituras.

El Superintendente Nacional de las Iglesias Asambleas de Dios Saturnino Serrato se mostró sumamente sorprendido por la “avalancha de nicaragüenses que nos están acompañando”.

“Esto para mi es emociónate…toda ha venido para celebrar los 100 años del evangelio pentecostal y de las Asambleas de Dios de Nicaragua. Tenemos en Nicaragua una Iglesia fuerte, una iglesia que atiende las necesidades del ser humano integralmente, Nicaragua tiene Iglesia para mucho rato”, dijo Serrato.

Reconoció que el Gobierno Sandinista a través de sus diversas instituciones ha apoyado de una u otra manera la labor evangelizadora que realiza las Asambleas de Dios en Nicaragua.

“Hemos recibido en este proceso de celebración, en esta jornada centenaria el apoyo con una sesión solemne de la Alcaldía de Managua y con la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, de la Policía Nacional y con el Ejército, de modo que agradecemos mucho todo ese apoyo”.

Serrato reiteró que el sector evangélico reconoce todos los esfuerzos que hace el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional para reducir la pobreza extrema con los diversos programas sociales y económicos.

“El bienestar por los pobres definitivamente es lo mejor que se puede hacer en Nicaragua, como yo lo he dicho en otras ocasiones, que como parte de las políticas del gobierno enfocada a los sectores menos favorecidos, eso a nosotros nos encanta porque la extrema pobreza no debe existir”, citó Serrato.

Evangélicos han contribuido a la reconciliación

El Gobierno Sandinista  que dirige el Presidente de la República comandante Daniel Ortega Saavedra, fue representado por la Ministra de Salud, compañera Sonia Castro, quien manifestó que “este gobierno se suma a los 100 años de alabanzas al Señor (Dios), 100 años de alabanza a la Biblia, que es nuestra guía que es el libro sagrado que guía nuestro corazón”.

Indicó que Nicaragua tiene a Dios en su corazón, que es la única manera que el país pueda avanzar juntos en unión y reconciliación.

Las iglesias evangélicas también aportan al sector educativo y una muestra es la Universidad Evangélica Martín Luther King, en la que su rector Benjamín Cortez, saludó este aniversario de las Iglesias de Dios.

“Son 100 años de historia, de evangelización y de servicio al pueblo de Nicaragua. Las Asambleas de Dios han hecho una labor extraordinaria tanto en el campo de la evangelización, como en el campo del servicio, en la educación superior y como también en el campo de la reconciliación y la paz de Nicaragua”, dijo.

“Esto es hermoso, ver tantos corazones delirando por Dios, amando a Dios y aunque vivo a más de 100 kilómetros de Managua, no me quise perder estas celebraciones de 100 años que Nicaragua tiene de estar amando a Dios con las Asambleas de Dios”, indicó Sonia Gutiérrez, originaria del municipio de Sebaco en Matagalpa.

Karla Sánchez se vino desde Chinandega con tres hijos y la vimos levantando sus manos en señal de reverencia a Dios, orando y cantando las alabanzas.

“No había visto como Nicaragua quiere a Dios y esto lo viene a demostrar, somos un pueblo cristiano, somos un pueblo de paz y evangélico”, mencionó Sánchez.

En esta jornada cristiana participaron delegados de iglesias evangélicas de Canadá, Estados Unidos, Colombia, El Salvador, Honduras y República Dominicana.