El nuevo presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, invitó hoy a su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, a trabajar más en el combate del narcotráfico, pues señaló que es un problema que también le compete al país norteamericano.

"Invitamos al Gobierno del presidente Barack Obama y al Congreso de los Estados Unidos que reconozcan este principio de responsabilidad común compartida pero diferenciada, y que trabajemos de veras, en conjunto, para ayudarnos a resolver este problema que también es de ellos", subrayó Hernández.

El gobernante hizo la invitación a Obama en su discurso de toma de posesión en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, ante seis presidentes, el príncipe de Asturias y otros representantes de gobiernos de unos 80 países y de organismos internacionales.

Hernández subrayó que "si no existiera el problema de la droga en Honduras", su país no estaría "entre los países más violentos del mundo", con un promedio de 20 muertes diarias, y advirtió que aplicará "cero tolerancia" al narcotráfico.

Informes estadounidenses indican que por Honduras pasa al menos el 80 % de la cocaína que llega a México desde Suramérica con destino a Estados Unidos.

El 80 % de la droga que transita por Honduras lo hace por mar y el restante 20 % por tierra y aire, según cifras del Gobierno de Honduras, que atribuye buena parte de la extrema violencia que vive el país al narcotráfico.

"Personalmente tengo claro, muy claro, que cualquier política que establezca Honduras para combatir la inseguridad debe tener como eje fundamental el combate a la droga, el narcotráfico, el crimen organizado, el lavado de activos y en consecuencia cero tolerancia, así como lo escuchan, cero tolerancia y punto", recalcó.

El presidente recordó que "la mayor parte de la droga se produce en el sur y se consume en el norte" del continente americano, y que "sin un sur productor y un norte fuertemente consumidor, el volumen de droga que pasa por Honduras sería apenas una pequeña parte de lo que está pasando hoy".

"Sin embargo, al mismo tiempo nos parece un asunto de doble moral, que mientras nosotros ponemos los muertos, la sangre de nuestro pueblo y peleamos con escasos recursos, el tema de la droga para Norteamérica sea sólo un tema de salud para su pueblo, mientras que para los hondureños y el resto de los hermanos centroamericanos, es un asunto de vida o muerte. Eso no es justo", acotó.

Hernández considera que "ha llegado la hora que todos los países productores y de tránsito" acepten que "la solución de este problema pasa por obtener resultados efectivos, derivados del principio de responsabilidad común compartida, pero diferenciada de los Gobiernos".

Añadió que las decisiones políticas de los Gobiernos deben orientarse a resultados efectivos, y que en ese sentido "hoy mismo" iniciará "una ofensiva diplomática para obtener estos resultados tan ansiados por el pueblo hondureño y centroamericano".Hernández agradeció "especialmente" a los presidentes de Colombia, México y de Centroamérica "por su decidido apoyo" en el tema del narcotráfico.

La mayoría oficialista del Parlamento de Honduras que finalizó su legislatura la semana pasada, que estaba presidido por Hernández, aprobó el 18 de enero una ley que autoriza el derribo de aeronaves civiles sospechosas de transportar drogas.