El papa dijo hoy que se siente próximo Ucrania, en particular a los que han perdido la vida en los últimos días, y abogó por un diálogo constructivo que acabe con la crisis actual.

Francisco aludió a Ucrania tras el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, donde un niño y una niña pertenecientes a dos parroquias romanas leyeron un mensaje en nombre de Acción Católica de Roma desde la ventana de los apartamentos pontificios, junto al papa, y liberaron dos palomas, símbolo de la paz.

"Espero que se desarrolle un diálogo constructivo entre las instituciones y la sociedad civil y, evitando cualquier recurso a acciones violentas, prevalgan en el corazón de cada uno el espíritu de la paz y la búsqueda del bien común", dijo.

Cuatro manifestantes han muerto en los violentos enfrentamientos con la policía que se han registrado en los últimos días en Kiev, según fuentes oficiales, mientras la oposición asegura han fallecido otros tres.

Las protestas antigubernamentales estallaron a fines de noviembre pasado, cuando el Gobierno del presidente, Víktor Yanukóvich, renunció a suscribir un acuerdo de asociación que tenía negociado con la Unión Europea.

Rebeldes atacan centro de convenciones

El acosado presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich, ofreció el cargo de primer ministro a un alto líder de la oposición, pero los dirigentes de los manifestantes prometieron que sus actividades continuarían y a primeras horas del domingo estalló de nuevo la violencia cuando una multitud atacó un centro de convenciones del gobierno donde había policías destacados adentro.

Arseniy Yatsenyuk, ex canciller ucraniano que lideró esfuerzos del país por acercarse a la Unión Europea, le dijo a una gran multitud en la plaza central de Kiev que no había rechazado la oferta, pero que el presidente Viktor Yanukovych tiene que cumplir varias exigencias clave de la oposición y que las conversaciones continuarán.

Sin embargo, el nuevo brote de violencia subraya una inclinación cada vez mayor por acciones radicales entre algunos en el movimiento de protestas que ha atenazado la capital desde hace dos meses. Líderes más moderados como Yatsenyuk han tratado de detener los enfrentamientos, pero los han abucheado e incluso atacado con extinguidores de incendio en el caso de Vitali Klitschko, campeón de boxeo convertido en figura de la oposición.

En la oscuridad de la noche los manifestantes lanzaron cocteles molotov contra el centro de convenciones y dispararon fuegos artificiales, y la policía respondió con gas lacrimógeno. Aunque la multitud creó un corredor a la entrada del edificio, aparentemente para dejar salir a la policía, no se vio a ningún agente salir del edificio.

La instalación está a unos 250 metros de la Plaza de la Independencia, donde se han celebrado la mayoría de las manifestaciones pacíficas de manera permanente desde principios de diciembre y donde los manifestantes han establecido un amplio campamento.

El asalto comenzó después que unos 200 policías fueron vistos entrando al edificio y se dispararon los rumores de que se preparaban para dispersar a los manifestantes.