El gobierno del presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, por medio del Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural (INVUR), entregó a 79 familias sus viviendas propias, al tiempo que realizó mejoras en 52 casas de habitación de igual número de familias en localidades del municipio de San Fernando, Nueva Segovia.

Esta restitución de derechos a contar con una casa digna fue llevada cabo al ser inaugurada la construcción de las 79 viviendas nuevas en las localidades de San Fernando, Santa Clara y Aranjuez, al igual que los 52 mejoramientos de viviendas que fueron entregadas por el gobierno sandinista desde los años 80 y que ya se encontraban muy deterioradas.

Al respecto, Judith Silva, presidente del INVUR, manifestó que “se está haciendo patria cumpliendo con la orientación dada por el buen gobierno del comandante Daniel y Rosario en San Fernando de que los nicaragüenses tengan un casa digna con su porche y en lo cual también han trabajado las familias mismas”.

Destacó la compañera Silva que el INVUR con orientación del gobierno del comandante Daniel Ortega “ha trabajado no solo en San Fernando y San Clara, sino también en Depilo, en un proyecto de mejoramiento en Ocotal y ahora estamos iniciando el año con las perspectivas de trabajar en el resto del municipio”.

Felicidad en familias por tener casa propia

Por su parte el alcalde de San Fernando, Alfonso Ortez manifestó que los proyectos de vivienda han llevado felicidad a los rostros de las familias de escasos recursos que hoy están recibiendo sus propias viviendas, lo que solo pudo ser con el gobierno del comandante Daniel que está cumpliendo con esa restitución de derechos ofrecidas a la población nicaragüense.

Benita del Carmen Olivera Soriano dijo a su vez que está contenta porque su familia obtuvo una vivienda y expresó que el programa que impulsa el gobierno del presidente Daniel Ortega es muy bueno porque facilitando casas a familias que andaban rodando sin tener un techo propio.

A la vez Jorlen Auxiliadora López Hernández expresó “me siento muy alegre, contenta porque este regalo que nos han dado Dios por medio de nuestro presidente nos permite tener una casa donde vivir, antes vivía con mis padres y ahora puedo vivir con mi esposo en mi casa propia”.

Mientras María Elena Soriano, del barrio Juan Pablo II dijo “me siento agradecida con Dios porque el gobierno me ayudó y pude obtener mi casa tras dos años de estar alquilando, pero ahora estaré viviendo mejor, con más comodidad”.